GUARISMO DEL OCHO
El balance general de los últimos festejos taurinos ha dejado una valoración «muy positiva», destacando de manera especial la casta de las reses en los festejos populares y la proyección de los nuevos valores de la tauromaquia, aunque la jornada no estuvo exenta de polémica tras una amarga actuación en el capítulo de rejones.
El apartado popular ha sido uno de los grandes pilares de la jornada gracias al buen juego ofrecido por los animales. El concurso de recortadores culminó con una final muy emocionante que hizo disfrutar al público.
Igualmente destacable fue el desarrollo del encierro por el campo con tres ejemplares, de los que sobresalió un toro del hierro de Torresestrella, que completó una actuación de extraordinario nivel. «Fue un animal fantástico, con mucha movilidad, juego y una gran nobleza; sin duda, uno de los más destacados de lo que va de temporada»..
En lo que respecta a los festejos reglados, la clase práctica sirvió de escaparate para las jóvenes promesas de las escuelas taurinas de Valencia, Huesca, Guadalajara y Madrid, quienes mostraron sus maneras frente a erales de la ganadería de Guerrero y Carpintero.
Posteriormente, en la novillada mixta con picadores, los nombres propios de la tarde fueron los de Félix San Román, que cuajó una actuación rotunda que le valió el corte de dos orejas; y el de Joel Ramírez, que firmó una faena de grandísima dimensión ante un ejemplar de Guerrero y Carpintero. Sin embargo, el mal uso del acero le privó de pasear los dos trofeos que se había ganado a pulso en el ruedo.