MAR MUÑOZ
Perales de Tajuña albergó la quinta novillada clasificatoria del V Certamen del Sureste. En la localidad madrileña se dieron cita Jaime Torija, Cristóbal Granero y Samuel Montero que lidiaron novillos de las ganaderías de El Torreón ( 2°,4° y 6°) y Concha y Sierra (1°, 3° y 5°). Jaime Torija dejó naturales de peso con el primero de la tarde, que no le brindó muchas opciones por el derecho, llevándose incluso un par de revolcones. El cuarto no le permitió expresarse, los meritorios pases que le robó fue junto a las tablas dada la marcada querencia del animal. Fue por ello que su labor fue premiada con una oreja. Cristóbal Granero toreó con gusto y despaciosidad por ambos pitones al segundo, al que cortó una oreja de peso. Con el quinto alternó pitones, con voluntad intentó llegar al tendido, pero sin terminar de acoplarse con el. Samuel Montero desarrolló su faena por el pitón izquierdo, pitón por el que le brindó más opciones, llevándolo con largura y expresión. Con el sexto puso y pudo poner el lucimiento que al novillo le faltaba, lo mató de una estocada certera que le valió las dos orejas y la Puerta Grande
Jaime Torija paró con un farol en rodillas al primer novillo de la tarde, un novillo de Concha y Sierra. Siguió con su saludo a la verónica hasta que casi le prende. Por chicuelinas se lució Cristóbal Granero en su turno, al que replicó Torija con torería y el capote a la espalda. Brindó al respetable e intentó probarle genuflexo junto a tablas, pero hubo que cambiarle los terrenos. En los medios le robó los primeros pases por el pitón derecho, sin terminar de acoplarse con el. Cambió al natural girando la cintura atalonado en la arena le dio pases largos y templados reconocidos en el tendido. Retomó el derecho, se cruzó con el para tirar de una embestida más complicada por este pitón, pero lo prendió sin aparentes consecuencias. Volvió a la cara por el pitón izquierdo ya de uno en uno, el animal ya había visto las tablas. No quería pelea. Lo mató con aseo
Cristóbal Granero lanceó a la verónica al segundo, un novillo de El Torreón. Con unas gaoneras se lució Samuel en su quite, al que replicó con unas chicuelinas y una media Cristóbal. Tras pedir permiso y brindar al respetable genuflexo lo pasó por ambos pitones, probándolo. Siguió por el derecho con torería. Le dio tiempo y sitio y aprovechando la inercia ligó una tanda en redondo. Le bajó la mano y tiró de el con despaciosidad. Le dio tiempo y cambió a la mano izquierda dándole el pecho y girando la muñeca le iba pasando en pases largos y cadenciosos. Adornándose con molinetes en rodillas y siguió con su faena por el pitón derecho. Continuó con pases en redondo invertidos y unos naturales con pellizco cerró su actuación. Casi le prende al entrar a matar la primera vez, sin aparentes consecuencias. A la segunda lo mató
Samuel Montero paró, en su capote, con un farol en rodillas al de Concha y Sierra, el tercer novillo de la tarde, después bregó con el. Con unas chicuelinas se adornó Torija en su turno de quite al que replicó Torija por delantales. Brindó a Francisco José Espada después intentó pasarlo genuflexo pero se le vino por dentro. Siguió por el pitón izquierdo dandole sitio para aprovechar la inercia pero lo llevó de uno en uno con largura. Fue acortando distancia hasta ligar una tanda reconocida en el tendido. El animal sacaba la cara alta y cada vez le costaba más atender las demandas del novillero. Con un molinete retomó su lidia por el pitón derecho, había que perderle pasos y reestructurar, le punteaba la tela desluciendo hasta que le partió el estaquillador. Volvió a la cara por el pitón izquierdo por el que se encontraba más cómodo y le brindaba más opciones girando sobre si mismo para acompañar el natural. Con unas manoletinas muy ajustadas hizo su epílogo. Dejó una estocada defectuosa que le obligó a volver a entrar a matar después de haber intentado descabellar
Jaime Torija realizó un variado recibió capotero al cuarto, un novillo de El Torreón. Con unos delantales quiso lucirse en su quite Granero al que quiso replicar Torija. Tras un brindis particular genuflexo y después rodilla en tierra lo pasó y probó por ambos pitones con toreria. Siguió por el derecho dándole sitio para aprovechar la inercia y ligar pero se tragaba dos y se iba a tablas. Lo sacó pero ya había marcado donde iba a desarrollarse la faena, allí le robó algun pase de peso. Cambió al natural metido en tablas lo pasó por la pañosa. Lo sacó y retomó el derecho y tapadito le robaba dos y se volvía a tablas. No quería pelea, tan justos eran los pases junto a tablas que casi le prende, tuvo que tomar el olivo. Volvió a la cara pegado a tablas, insistiendo por el pitón derecho obligandole a que pasara, sin más, cuando el animal quería. Con un desplante con rodilla en tierra cerró su actuación. Hizo su epílogo con unas manoletinas y un pase de pecho en los terrenos que el animal había marcado. Lo mató con aseo
Cristóbal Granero llevó al quinto, un novillo de Concha y Sierra con una brega llevada en su saludo capotero. Por chicuelinas realizó su quite Samuel hasta que lo desarmó. Brindó a José Andrés y pegado a tablas lo pasó por ambos pitones sacándolo después para seguir por el derecho, el animal tenia una embestida descompuesta y sacaba la cara alta, Cristóbal lo iba pasando en su muleta. Cambió al natural, a media altura lo fue pasando de uno en uno con largura. Le punteaba la tela desluciendo el pase. Con toque iba dándole los naturales de uno en uno. Le perdía pasos y recomponia sin terminar de acoplarse con el. Montó la muleta y logró una tanda ligada. Volvió al izquierdo de un animal ya venido a menos y que se me metía por dentro y había que aguantar. Alternó pitones buscando llegar al tendido, cerró con un desplante rodilla en tierra. Hizo su epílogo con unas manoletinas. Falló con el acero. Tuvo que descabella
Samuel Montero bregó con el de El Torreón, el sexto novillo, sin terminar de estirarse con el en su saludo capotero. Brindó al respetable. Con ayudados por alto comenzó su faena pasándolo por ambos pitones con torería. Le dio sitio, y siguió por el pitón derecho, aprovechando la inercia para intentar ligar los pases. Cambió al natural, tapadito lo fue llevando en una tanda en redondo con ligazón. Siguió por ese pitón perdiendole pasos pero ya en el uno a uno. Al animal le iba costando. Le dio tiempo y sitio nuevamente, por el pitón derecho, lo llevó largo cuando el novillo quería seguir el engaño. A pies juntos lo pasó con torería en los últimos pases antes de cerrar con un desplante torero. Con unas bernardinas hizo su epílogo. Dejó una estocada entera certera.
Ficha del Festejo:
Perales de Tajuña. Madrid. Novillos de El Torreón (2°, 4° y 6°) y Concha y Sierra (1°, 3° y 5°) para Jaime Torija, silencio y oreja tras aviso Cristóbal Granero, oreja y silencio tras aviso y Samuel Montero saludó palmas tras dos avisos y dos orejas.