GUARISMO DEL OCHO
Fernando Adrián saludó al sexto, un toro que lo prendió en los primeros lances de recibo, aunque sin aparentes consecuencias, ya que continuó con su labor. Destacó Urdiales en su turno de quites. Curro Javier resultó brutalmente prendido durante el tercio de banderillas, teniendo que ser trasladado a la enfermería m. Después de aquel percance, la plaza se quedó paralizada. Mientras tanto Fernando Adrián comenzaba su labor de muleta bajo los terrenos del tendido siete, pasándolo por abajo en un trasteo en el que lo mostró por ambos pitones. Aprovechó que se le arrancó para comenzar. Poco a poco lo fue sacando del tercio, aunque volvería a tirar del animal para cambiar los terrenos. Continuó sobre el pitón derecho, acortando las distancias, buscándolo a pitón contrario, para después tratar de limpiar el muletazo y pasarlo en largo. Cambió al pitón izquierdo, cruzándose, dejándosela puesta abajo, en el hocico para correrle la mano y tirar de una embestida regular. Miraba, pero aún así pasaba. El diestro dosificó ante un animal que ya no pasaba, jugándose la voltereta y pisando terrenos peligrosos. Logró robarle unas cuestas embestidas más, cuando parecía no haber toro, envolviéndoselo por abajo, haciendo fácil lo difícil, cuajando unos muletazos que calaron en los tendidos. Se tiró con mucha verdad y logró una estocada que parecía efectiva, pero con la que tardó en doblar
El banderillero Curro Javier fue atendido en la enfermería, afortunadamente únicamente con puntazos en la región lumbar. Pronóstico leve