PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ/FOTOS EMILIO MÉNDEZ
La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado la primera corrida de rejones y décimo cuarta de la Feria de San Isidro, en la que Andy Cartagena, Diego Ventura y Guillermo Hermoso de Mendoza se midieron a los ejemplares de la ganadería de Ángel Sánchez y Sánchez. Los animales fueron variados en comportamiento y entrega, siendo algo parados y faltándoles chispa en sus embestidas. Destacó la movilidad del primero. Andy emocionó en su primero, llevándolo en las distancias cortas y buscando el encuentro en banderillas. Aunque la petición fue mayoritaria el palco negó la oreja. Andy lo puso todo ante el cuarto, un toro parado con medias arrancadas ante el que se entregó dando juego y emoción. Ventura no tuvo opciones con un toro mermado y venido a menos que se echaba en cuanto tenía oportunidad. Tuvo que hacerlo todo él ante el parado y deslucido quinto. Guillermo desarrolló una labor de emoción y calado, aprovechando las buenas condiciones de su adversario, pero deslució con el acero. Tuvo una actuación de altibajos en la que trató de poner la emoción que le faltaba altibajos sexto, que se movió levemente pero con sosería
Andy emociona en el primero de la tarde
Andy Cartagena esperó al primero de la tarde, un toro suelto de salida al que ató en corto para encelarlo y llevarlo pegado a la grupa. Después de haber dejado con acierto los rejones de castigo, comenzó con las banderillas, con las que apeló al público para meterlo de lleno en su labor. En una distancia media-corta, buscó la arrancada y al encuentro puso los palos. Después lo corrió por la plaza llevando ensimismado en los cuartos traseros. Emocionó apurando las distancias, lo que hizo que el público quedara entregada a su larga y elaborada labor en banderillas. Mató con acierto.

Diego Ventura, sin opciones ante el mermado segundo
Diego Ventura salió con la garrocha para saludar así al segundo de la tarde, dejando con acierto los rejones de castigo. Cambió al tercio de banderillas, que desarrolló con determinación ante un ejemplar algo suelto y ajeno. Se echó en lo que Ventura cambiaba de caballo, por lo que dificultó enormemente su labor. Tuvo que desarrollar la suerte a toro parado ante las protestas del respetable por las condiciones de su adversario. Así que se vio obligado a pasaportarlo con habilidad para no alargar una labor ante un ejemplar que no podía.

Guillermo Hermoso de Mendoza desluce con el acero
Guillermo Hermoso esperó a portagayola al tercero de la tarde, ganándose así la atención del respetable. Logró aprovechar la movilidad y el celo de su adversario para lucirse en banderillas, poniendo los palos al quiebro, buscando el encuentro en la larga distancia, provocándole. Lo llevó ligado, ensimismado en la grupa, bordeando la plaza, corriéndole de costado. Culminó con las rosas una labor de calado y firmeza.

Andy Cartagena corta una oreja al cuarto de la tarde
Andy Cartagena recibió y frenó al segundo de su lote, encelándolo en los cuartos traseros en los medios. Lo fijó en los medios y continuó con las banderillas, las cuales puso en el encuentro al quiebro. El animal, a pesar de ser algo parado, por lo que Andy puso la emoción que le faltaba, lo provocó y sacó aquella media arrancada con la que emocionar a unos tendidos entregados. Sin embargo, el animal era complejo con una media arrancada que dificultaba las distancias cortas. Puso al caballo sobre los cuartos traseros y convención, pero el toro se le metió debajo, generando momentos de tensión. Deslució en el rejón de muerte.

El oficio y destreza de Ventura corta una oreja al quinto
Diego Ventura saludó al quinto, un toro suelto al que logró poner el rejón de castigo. Cambió el tercio y comenzó con la banderillas, en la que logró atarlo en corto bordeando las tablas, moviéndolo y cambiando los terrenos. Lo llevó cosido y tuvo acierto para buscarlo en las distancias cortas y poner los palos. Ventura buscó la conexión con los tendidos, poniendo la emoción que no le brindaba su adversario. En los medios trató de provocar la arrancada de un toro mermado y venido a menos, que no atendía a las provocaciones de Ventura, por lo que tuvo que ir a su encuentro para moverlo y poder completar el tercio. Ventura insistió ante sus limitadas opciones, hasta quitó la cabezada para poder un palo al quiebro. Culminó con las cortas y un certero rejón que le obligó a descabellar.

Guillermo Hermoso de Mendoza desluce con el acero
Guillermo Hermoso de Mendoza saludó al sexto a portagayola para después mantenerlo en los medios aunque sin demasiada emoción. Quiso dársela, apelando a los tendidos. Logró llevarlo ligado a la grupa, corriéndole alrededor de las tablas, pero el animal lo seguía soltando la cara, sin decir demasiado. Hubo piruetas en la cara de su adversario para completar los palos, tratando de poner la chispa y calado. El público logró conectar con su labor y lo acompañó. Culminó con las rosas, que las puso prácticamente a toro parado. Falló con el rejón de muerte.

Ficha del festejo:
Plaza de toros de Las Ventas. Primera corrida de rejones y décimo cuarta de la Feria de San Isidro. Toros Ángel Sánchez y Sánchez. Los animales fueron variados en comportamiento y entrega, siendo algo parados y faltándoles chispa en sus embestidas. Destacó la movilidad del primero. Andy Cartagena, vuelta al ruedo y oreja; Diego Ventura, palmas y oreja; Guillermo Hermoso de Mendoza, silencio y silencio