sábado, 19 de septiembre de 2026

Israel Guirao abre la Puerta Grande en Chinchón

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PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ/FOTOS EMILIO MÉNDEZ

La Plaza de Toros de Chinchón ha celebrado una novillada clasificatoria del Certamen del Sureste en el que los novilleros Israel Guirao, Rodrigo Villalón y Óscar Campos se midieron a los ejemplares de José Vázquez. Israel Guirao desarrolló una buena labor por ambos pitones, aprovechando el buen son del primero. Encontró acople con el cuarto, al que vació y del que aprovechó su extraordinaria condicion, envolviéndoselo. Rodrigo Villalón hizo su faena, mayoritariamente, sobre el izquierdo del segundo , un novillo de teclas que no fue sencillo. Lo intentó ante el quinto, pero sin lograr redondear su labor, a pesar de alternar pitones. Óscar Campos quiso imponer su clase y torería a base de suavidad ante las asperezas del tercero. Se impuso al complejo sexto a pesar de que no le brindó muchas opciones en el inicio. Poco a poco lo metió en una meritoria labor

Israel Guirao saludó al primero de la tarde con una brega llevada ganándole terreno hasta llevárselo a los medios, donde se estiró por verónicas. Se lució en el quite. Se alcanzó la faena de muleta y brindó al público para después iniciar su labor en los medios, de rodillas y con unos cambiados por la espalda que hicieron las delicias de los aficionados. Continuó en aquellos terrenos sobre el pitón derecho, con un toque firme y delantero en la media y larga distancia. Se la dejó puesta y tiro de la embestida llevándolo cosido al engaño. Se lo envolvió con ritmo luciéndose desde los medios con aquel eral con ritmo, fijeza y celo. Le dio tiempo y sitio para después empezar a mostrarlo por el izquierdo, tocando y llevando, bajándole la mano, buscando cómo adornarse, llegando a los tendidos. Tras una faena larga y bien llevada, culminó a pies juntos y mató de una estocada entera

Rodrigo Villalón recibió al hilo de las tablas al segundo de la tarde, estirándose por verónicas para que después le ganara terreno. Buscó también el lucimiento Óscar Campos en el quite, estirándose con gusto y clase. Brindó desde los medios y comenzó su faena de muleta pasándolo por ambos pitones tratando de imponer su gobierno desde el inicio. Continuó sobre el derecho, teniendo que acortar las distancias, teniendo que tocarle con firmeza para fijarlo y meterlo. Sin embargo, también tuvo que darle sitio y tiempo. Hubo acople y entendimiento, aunque siendo un novillo de teclas ante el que tuvo que ponerlo todo. Cambió al natural, abriendo el trazo, pero sin darle todo el recorrido que le gustaría, ya que se quedaba corto. Acortó la distancia y lo tocó en la cara, sin quitársela para llevarlo. Uno a uno hubo naturales de gusto. Culminó a pies juntos y envolviéndoselo para después fallar con el acero

Óscar Campos saludó al tercero de la tarde con gusto junto a las tablas para después ganarle terreno y llevárselo a los medios donde lo remató con torería. Se alcanzó la faena de muleta y lo sacó de tablas para después pasarlo con gusto sobre el derecho. Se la dejo puesta y tiro de la embestida con ritmo y continuidad. El animal no era regular, le protestaba y soltaba la cara, pero Campos con disposición y ambición le robó los muletazos incluso al natural. Supo entenderse con el para llevarlo, imponiendo su suavidad a la brusquedad de sus embestidas. Tuvo clase y torería en una faena de teclas y nada sencilla. Culminó con unos ayudados y algunos remates muy toreros del gusto de los aficionados. Falló con el acero

Israel Guirao recibió al cuarto con un farol de rodilla para después estirarse con el. Se alcanzó la faena de muleta y la inició por estatuarios, pasándolo por ambos pitones sin rectificar. Poco a poco se lo fue sacando hasta llevarlos al tercio. Se decidió por el pitón derecho, dejándosela muy puesta para tirar de la embestida y llevarlo, aunque teniendo que aguantar las protestas de su adversario. Cambió al pitón izquierdo para llevarlo al natural bajándole la mano y envolviéndoselo con ritmo y transmisión. Encontró el ritmo y la altura a la que llevarlo. Recuperó el pitón derecho para culminar su labor, siguiendo envolviéndoselo por abajo sin quitarle el engaño de la cara. Exprimió a aquel cuarto de buena condición para después ponerse de rodillas y dar paso a una estocada entera y efectiva al primer intento

Villalón recibió al quinto en su capote con una brega llevada sin terminar de estirarse con el. Comenzó su labor de muleta genuflexo, para que después de sacarlo de tablas continuara sobre el derecho con ritmo y calado. No tardó en cambiar al natural, envolviéndoselo mientras se labor dejaba muy puesta en la cara. Insistió pero no lograba redondear aquella labor, a pesar de alternar pitones.

Óscar Campos salió con disposición y torería para saludar al sexto de la tarde. Comenzó la faena de muleta y el novillero lo llevó por alto para pasarlo por ambos pitones sacándolo de tablas, ganándole terreno. Trató de buscar el acople y poco a poco logró meterlo en la muleta para después desarrollar una importante tanda sobre el pitón derecho. No tardaría en mostrarlo al natural, toreando con gusto y derrochando torería. Sin embargo, volvería a llevarlo por el derecho antes de volver al natural y desarrollar la mayor parte de su faena por el izquierdo. Lo metió y cuajó naturales de peso. Empañó su labor con el acero

Ficha del festejo:

La Plaza de Toros de Chinchón. Novillos de José Vázquez para Israel Guirao, oreja tras aviso y dos orejas; Rodrigo Villalón, palmas tras aviso y oreja; Óscar Campos, ovación y ovación

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