MAR MUÑOZ/FOTOS APC
Villamanrique de Tajo albergó la novena novillada sin picadores clasificatoria del Certamen del Sureste. Los novilleros Benito Ruiz, Fernando Díaz, que debutaba de luces, y Juan Manuel Viruez se midieron a los novillos de la ganadería de Ana Romero. Benito Ruiz se impuso al primero, poniendo lo que le faltaba, logrando ligar pases por el derecho y dejando naturales de peso. Lo mató de una estocada certera y el respetable le pidió las dos orejas que fueron concedidas. Con el cuarto dejó una faena con poso y torería, en la que le bajó y corrió la mano por el derecho . Desarrolló naturales con sabor y temple al natural, pero el mal uso del acero deslució su meritoria labor, así que se le premió con la vuelta al ruedo. Fernando Díaz, que debutaba de luces, toreó al segundo con ligazón y mando por ambos pitones. Dejó naturales largos y acompasados. Lo mató a la segunda de una estocada efectiva, siendo premiado con las dos orejas. con el quinto dejó naturales largos y profundos en una faena en la que le bajó y corrió la mano con ritmo por el derecho. Sin embargo, su mal uso del acero deslució su labor, por lo que recibió una ovación en reconocimiento. Juan Manuel Viruez mostró solvencia ante el noble tercero, al que toreó con ritmo por ambos pitones y mató de una certera estocada que le valió una oreja de peso. Puso voluntad y lo que le faltaba al sexto novillo, al que robó pases meritorios por el derecho y mató de una estocada efectiva que le valió una oreja y salir por la Puerta Grande con sus compañeros de terna.
Benito Ruiz a la verónica paró a «Barato» en su saludo capotero. Fernando dejó un lucido quite. Comenzó la faena de muleta tratando de tantearlo pero le fue imposible. Se decidió por el izquierdo, llevándolo de uno en uno para tratar de pasar a un animal que medía. Benito le perdía pasos y de uno en uno con la muleta puesta, tapadito, lo fue llevando con ritmo. Se impuso al de Ana Romero y cambió al pitón derecho. Continuó de uno en uno, perdiéndole pasos para aprovechar la inercia y girando sobre sí mismo dio amplitud al pase. Fue poniendo lo que al astado le faltaba, dejando una serie reconocida en el tendido. Retomó la mano izquierda y con tesón y torería le robó naturales de peso.
Fernando Díaz se estiró con gusto a la verónica con «Colono» en su saludo capotero entre olés. Por tafalleras dejó su quite Viruez. Fernando protagonizó el tercero de banderillas con lucimiento. Hizo un brindis particular y rodilla en tierra lo pasó, se hirguió y lo probó por ambos pitones sacándolo. Siguió por el derecho, toreándole en redondo para después darle tiempo. Con un molinete se adornó para seguir con su lidia por el pitón derecho ligando los pases. Cambió al natural y perdiéndole pasos lo fue pasando y llevandole largo. Aguantando dejó una tanda al natural reconocida en el tendido. Retomó el pitón derecho bajándole la mano y llevándole en redondo. El animal seguía el engaño y atendía a las demandas del novillero. Con voz y toque siguió tirando de la embestida del animal con ritmo. A la segunda lo mató.
Juan Manuel Viruez con un ramillete de verónicas paró a «Curandero» en su capote. A la verónica se adornó en su turno de quite Benito, que cerró con una media. Viruez protagonizó el tercero de banderillas. Brindó al respetable y de rodillas lo pasó por ayudados por alto por ambos pitones para seguir en pie por el derecho con ritmo y en redondo. Le dio tiempo y sitio y aprovechando la inercia ligó una tanda reconocida en el tendido. Le volvió a dar sitio, encontrando un animal que seguía el engaño y colocaba la cara. Cambió al natural y perdiéndole pasos lo iba pasando girándole la muñeca para dar amplitud. Mostró solvencia con el de Ana Romero. Con muleta puesta y pierna atrás siguió por el derecho hasta que topó con la tela y descompuso. Con unos molinetes se adornó al final de su faena. Hizo su epílogo por manoletinas y lo mató de una estocada certera
Benito Ruiz se estiró con gusto a la verónica con «Fortuito» en su saludo capotero. Fernando Díaz usó su turno de quite para lucirse a la verónica hasta que lo desarmó y volvió a la cara a la verónica nuevamente para finalizarlo. Con ayudados por alto pasó y probó por ambos pitones al novillo, después siguió por el derecho, toreándole en redondo con gustoatalonado y girando la cintura dando amplitud al pase. Cambió al natural y de uno en uno con despaciosidad lo pasó en su muleta con sabor y gusto entre el «bien» del respetable hasta que lo desarmó. Volvió a la cara con torería por el pitón derecho, bajándole y corriéndole la mano culminando con una rodilla en tierra. Retomó el izquierdo y con pierna atrás dejó naturales profundos y templados. Falló con la espada.
Fernando Díaz bregó con «Marqués» hasta poder estirarse con el en su recibo capotero. Viruez dejó un variado turno de quite. Díaz protagonizó el tercero de banderillas con pares lucidos y aplaudidos en el tendido. Brindó al respetable y lo pasó y probó por ambos pitones sacándolo. Siguió por el derecho dejando una tanda que cerró con el de pecho, siendo reconocida en el tendido. Le bajó y corrió la mano con ritmo y ligazón en la siguiente serie por el derecho. Cambió al natural y lo llevó largo entre olés con ligazón. Con torería siguió por el derecho, atalonado y girando sobre sí mismo, gustando y gustándose. Retomó el izquierdo dándole el pecho, tirando de el de uno en uno para dejar naturales largos y profundos para culminar con un desplante final. Con unos trincherezos hizo su epílogo. A la cuarta logró la estocada.
Juan Manuel Viruez se estiró con “Cartagenero» en su saludo capotero. Por tafalleras realizó su quite Benito Ruiz. Viruez volvió a protagonizar el tercio de banderillas con lucimiento. Tras un brindis particular, desde los medios, lo citó de lejos y de rodillas, lo pasó con un pase cambiado por la espalda para después seguir toreándole en redondo. Se incorporó y siguió por el derecho dándole sitio y tiempo a un animal que era pronto, pero que no le sobraban las fuerzas. Con muleta puesta tiraba de el para después cambiar al natural sin terminar de acoplarse con el, haciéndolo pasar. Retomó el derecho, pero le punteaba la tela y descomponía. Perdía las manos y se echaba dificultando y desluciendo la labor del novillero. A pesar de ello, le daba tiempo entre tandas y con la muleta puesta y de uno en uno le iba robando los pases, logrando alguno de mérito. Hizo su epílogo con unas ajustadas manoletinas. Lo mató de una estocada certera.
Ficha del Festejo:
Villamanrique de Tajo. Novillos de Ana Romero para Benito Ruiz, dos orejas y vuelta al ruedo; Fernando Díaz, dos orejas y aviso Juan Manuel Viruez, oreja y oreja.