lunes, 22 de junio de 2026

João Moura Jr. conquista Angra y las Sanjoaninas

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GUARISMO DEL OCHO

Las Sanjoaninas regresaron y con ellas volvió la magia de la Feria Taurina de São João. Angra do Heroísmo se vistió de fiesta y la Monumental Plaza de Toros de la Isla Terceira volvió a presentar el tan deseado cartel de agotado, prueba inequívoca de la fuerza que la tauromaquia sigue teniendo con los terceiroses. Más que un espectáculo, la corrida de toros sigue siendo una expresión de la identidad de la isla, un punto de encuentro entre generaciones y una tradición profundamente arraigada en la cultura azoriana.

Antes del inicio de la carrera se guardó un sentido minuto de silencio en memoria de José Alpoim Pereira de Bruges, antiguo presidente de la Tertúlia Tauromáquica Terceirense y figura destacada de la tauromaquia azoriana, así como de los pastores António Vielmino Rocha Cardoso Ventura y António Silveira Diniz. También hubo homenajes a Tiago Pamplona, por sus 20 años de alternativa, y al Grupo de Forcados Amadores de Turlock, que este año marca su 50º aniversario, reforzando los lazos que unen a Terceira con su comunidad emigrante.

En la plaza estuvieron João Moura Jr., João Ribeiro Telles y Tiago Pamplona, ante un curro de las ganaderías João Gaspar y Rego Botelho, que proporcionó interés y emoción a lo largo de la tarde.

Entre los ejemplares presentados destacaron el valiente y noble “Glorioso”, de João Gaspar, un auténtico toro de bandera, y “Fundaplata”, de Rego Botelho, que a pesar de la escasez de fuerza reveló suficiente valentía y calidad para marcar positivamente la carrera.

Si «Glorioso» y «Fundaplata» dejaron excelentes notas, también se destaca el quinto de la tarde. El ejemplar de Rego Botelho salió a la arena con transmisión y casta, mostrándose inicialmente poco claro en sus embestidas. Sin embargo, a medida que la lidia avanzaba, se entregaba más a lo que se le pedía, revelando valentía y casta.

La tarde tenía un significado muy especial para Tiago Pamplona. El caballero terceirense celebró veinte años de alternativa ante su público y vivió momentos de gran emoción. En el primero de su orden se encontró con un toro de comportamiento irregular, que dificultó una actuación más redonda, pero en el segundo mostró toda su clase y madurez, construyendo una lide sentida y de gran entrega. Las suertes se sucedieron con brillo y verdad, recibiendo el reconocimiento de los aficionados en una fecha particularmente simbólica de su carrera.

João Ribeiro Telles volvió a demostrar por qué sigue siendo una referencia de la taurero portuguesa. En el primero de su orden manejó con inteligencia, sensibilidad y profundo conocimiento un toro valiente, pero limitado por la falta de fuerza, ayudándolo siempre y aprovechando sus mejores condiciones. En el segundo se enfrentó a un ejemplar extremadamente complicado, ante el que nunca volvió, construyendo una lieva de valentía, verdad y profesionalismo.

Pero el nombre de la tarde fue, sin duda, João Moura Jr. El jinete de Monforte, que mantiene una conexión muy especial con los aficionados terceirenses, fue el triunfador absoluto de la carrera. En el primer toro se destacó por la forma magistral en que preparó los sates, llevando al oponente muy empado en la cola del caballo y clavando hierros de gran nota, especialmente cerca de la puerta de los curros, en terrenos de enorme compromiso. Los sedeos, los tiros y la forma de interpretar cada momento de la carrera arrancaron fuertes aplausos de las gradas.

En el segundo abrió verdaderamente el tarro de las esencias. Con una lide inspirada y de alto nivel artístico, dejó momentos de gran emoción, donde sobresalieron las mourinas, ejecutadas con verdad y enorme torería. La plaza se rindió por completo al caballero, premiándolo con ovaciones de pie y reconociendo una actuación que estará entre los momentos culminantes de esta edición de la Feria Taurina.

En las garras, los Grupos de Horcadas Aficionados de la Tertúlia Tauromaquica Terceirense y de Turlock honraron la tradición de la horca. Carlos Vieira se despidió de las arenas con un agarre cargado de simbolismo y emoción, mientras que el cabo Bernardo Belerique rubricó un agarre de excelente ejecución técnica. Los momentos más difíciles surgieron en los últimos toros de la tarde, donde João Vieira y Aron Teixeira se enfrentaron a oponentes de enorme exigencia. La raza, el coraje y la ayuda mutua de los grupos terminaron resolviendo las dificultades, en una demostración de la esencia del arte de atrapar.

Dirigió la carrera Ricardo Costa, siendo el veterinario Vielmino Ventura.

Fue, en definitiva, una gran tarde de toros, vivida frente a una plaza completamente llena y rendida a la emoción. Había buenos toros, caballeros inspirados, valientes horcas y un público entregado a la fiesta. Ingredientes que explican por qué la Feria Taurina de São João sigue ocupando un lugar destacado en el panorama taurino nacional y, sobre todo, en el corazón de la gente de Terceira

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