GUARISMO DEL OCHO
Mario Vilau y Marco Polope han dado una vuelta al ruedo en la novillada con picadores lidiada este domingo en la Plaza de Toros de Valencia. Segundo festejo de abono de la Feria Taurina de Fallas condicionado por el escaso juego de los novillos de Guadajira. Completó el cartel Emiliano Osornio, que saludó desde el tercio con el segundo de su lote, ya que con el primero no tuvo opciones. No le prestó la clase necesaria que le permitiera al mexicano la expresión y poder desarrollar una faena completa. A pesar de ello, y ante la frialdad del respetable hacia el novillero, pudo mostrar su amplia capacidad en la cara del animal a base de torería y clase
Mario Vilau fue pura ambición durante toda la tarde. A todos sus novillos, también al sobrero que hizo quinto bis, los recibió a portagayola. Brilló también a la verónica rodilla en tierra con el segundo. Lo puso todo metido entre los pitones de un novillo con muy poco recorrido. En cercanías derrochó valor y calentó los tendidos. Tras pinchazo y media estocada, dio una vuelta al ruedo tras petición. Con el quinto bis pudo ligar varias series a media altura y de nuevo volvió a ponerlo todo en el tramo final, dejándose la posibilidad de trofeo con el reiterado fallo con la espada y el descabello.
Marco Polope con el primero de su lote solo pudo dejar detalles en muletazos de uno en uno. Con el sexto de la tarde encontró algo de repetición en las embestidas de su oponente en las primeras series, en las que trató de llevarlo cosido. En el cierre, dejó un toreo al natural vertical y de mucho poso. Tras estocada y descabello dio una vuelta al ruedo tras petición.
Osornio estuvo muy por encima de las posibilidades de un lote de nula transmisión y clase de Guadajira, con el que pese a dejar destellos su buen concepto del toreo, nunca pudo romper la barrera de la frialdad y la conexión con el tendido. Mató a sus dos oponentes de una gran estocada y fue ovacionado como premio al conjunto de su tarde tras lidiar al segundo de su lote
