EMILIO MÉNDEZ
Se dio la segunda corrida de toros con motivo del CDLXXXIV aniversario de la fundación de la ciudad y los 59 años del coso Monumental “Nuevo Progreso”, que registró menos de media entrada en tarde de agradable clima, resultando como triunfador Diego San Román al cortar dos orejas y, por ello, al final, ser paseado en hombros.
Sus alternantes, Ernesto Javier “Calita” y el español Marco Pérez dieron su mayor esfuerzo, lo mismo que el rejoneador ibérico Guillermo Hermoso de Mendoza.
Se lidiaron cuatro toros de la ganadería aquicalidense de Campo Real, uno de ellos para rejones, falto de trasmisión y sin dar opción. Los demás resultaron, de buen juego el segundo; noble, pero, algo falto de trasmisión fue el tercero y, el cuarto, que fue protestado por falta de presencia, dio regular juego. Y cuatro de la divisa jalisciense de Villa Carmela, uno de ellos para rejones, el quinto, que tuvo movilidad. Y, de los otros, el sexto fue de más a menos; el séptimo tuvo bravura y nobleza, siendo aplaudido en el arrastre y, el octavo, aplaudido de salida por su presencia, tuvo complicaciones.
En el toro que abrió plaza, para rejones, falto de trasmisión y sin dar juego, de Campo Real, el caballero en el ruedo navarro Guillermo Hermoso de Mendoza le puso voluntad, colocó dos rejones de castigo. Se lució en el manejo de su cuadra, estuvo por encima del toro, al que encelaba para que le respondiera, lo que logró por momentos. Puso banderillas largas, algunas al cambio y a dos manos y, otras, cortas como las rosas. No atinó al matar y fue aplaudido.
A pie, el mexiquense Ernesto Javier “Calita”, a su primero, que se prestó para el lucimiento, de Campo Real, únicamente lo bregó. Buena vara del piquero Omar Morales, con tumbo incluido. Tras el segundo tercio, se desmonteró el banderillero Jorge Delijorge. Con una muleta que lucía la leyenda “Respeto a la Libertad”, “Calita” se fue a los medios para aprovechar lo que tenía su oponente, metiéndolo poco a poco en el engaño, a base de maestría, para cuajar una buena faena por ambos lados, sobre todo, por el derecho, logrando pases largos que calaron en el tendido. No acertó con el estoque y escuchó aplausos.
En su primero, llamado “Juncal”, noble, pero, algo falto de trasmisión, de Campo Real, el queretano Diego San Román, se dejó ver empeñoso en su saludo capotero. Con la sarga estuvo poderoso y, a base de sobarlo, le pudo instrumentar dos series de buen calado, pero, más debido al oficio que evidenció el torero. Terminó por pegarse un arrimón, muy a su estilo, encelando con los muslos y, así lograr dar varios pases en redondo para emocionar a la gente. Cerró con ajustadas manoletinas. Acabó de estocada honda efectiva y se hizo de una oreja.
El salmantino Marco Pérez a su primero, regular de juego, de Campo Real, vio como se le protestó de salida por falta de presencia, por lo que su labor capotera fue voluntariosa. Con la pañosa, le supo encontrar la distancia para realizar un buen trasteo en el que se contaron pases en redondo y otros que tuvieron profundidad que le fueron jaleados. Cerró con detalles toreros y artísticos. Terminó al segundo viaje y fue aplaudido.
A su segundo, de Villa Carmela, que tuvo movilidad, el torero a la jineta Guillermo empezó dejando dos fierros de castigo. Volvió a dejarse ver bien al conducir sus caballos, clavando palos largos, algunos al cambio y templando a la grupa, además, de dar balotadas. Cerró clavando rosas y un par de banderillas a dos manos al hilo de las tablas. Desafortunadamente malogró todo con el rejón de muerte, tuvo que descabellar y le sonaron palmas.
“Calita” en su segundo, que fue de más a menos, de Villa Carmela, bregó de manera solvente. Buen puyazo del montado Erick Morales. Con la franela ha estado bien Ernesto al lograr meter en el engaño al astado, haciendo gala de técnica y oficio, destacando pases profundos, aunque, a la faena le hizo falta ligazón y que el toro trasmitiera más, lo que provocó que su quehacer no llegara al público por completo. Mató de estocada caída y fue aplaudido.
A su segundo, “Filántropo”, bravo y noble, de Villa Carmela, San Román le aplicó dos vistosos lances de rodillas y, de pie, veroniqueó bien y realizó un quitazo por gaoneras ceñidas. En varas, buen puyazo del varilarguero Eduardo Reyna. Con la muleta, en los medios, Diego ligó dos cambiados por la espalda, uno de ellos con la mano izquierda que emocionó al respetable y, los de pecho, para elaborar una faena que empezó por el pitón derecho, corriendo la mano. Al natural también realizó lucidas tandas. Y fiel a su costumbre, terminó dándose un arrimón para cuajar pases de mucho mérito. Cerró por manoletinas, algunas de ellas de hinojos, concluyendo de media estocada para cortar un importante apéndice y, al toro, se le aplaudió en el arrastre.
Y, Marco, en el que cerró el festejo, complicado, de Villa Carmela, de impecable presencia, veroniqueó de rodillas y, de pie, se lució en los lances. Espectacular tumbo sufrió el piquero Alfredo Ruiz, lo que le provocó una fuerte contusión en la espalda baja siendo llevado a la enfermería y, a su caballo, le pegaron una cornada en el cuello de la que de inmediato fue atendido. En banderillas se destocaron los peones Gerardo Angelino y Nazareth Martínez. Con la pañosa, Pérez trató de sobreponerse a este ejemplar. Comenzó bien, pero, el astado fue a menos. Daba medias embestidas, tuvo peligro, la gente se metió con el torero, quien terminó de estocada para tener silencio.
Al finalizar la función, Diego San Román fue izado en hombros.
FICHA
LUGAR: Guadalajara, Jalisco.
EVENTO: segunda corrida con motivo del CDLXXXIV aniversario de la fundación de la ciudad y los 59 años del coso Monumental “Nuevo Progreso”.
FECHA: Domingo 1 de febrero de 2026.
PLAZA: Monumental “Nuevo Progreso”.
ENTRADA: Menos de media en tarde de agradable clima.
GANADO: Cuatro toros de Campo Real, uno de ellos para rejones, falto de trasmisión y sin dar opción. Los demás resultaron, de buen juego el segundo; noble, pero, algo falto de trasmisión fue el tercero y, el cuarto, que fue protestado por falta de presencia, dio regular juego. Y cuatro de Villa Carmela, uno de ellos para rejones, el quinto, que tuvo movilidad. Y, de los otros, el sexto fue de más a menos; el séptimo tuvo bravura y nobleza, siendo aplaudido en el arrastre y, el octavo, aplaudido de salida por su presencia, tuvo complicaciones.
CARTEL: El rejoneador estellés Guillermo Hermoso de Mendoza: Palmas y palmas. A pie, Ernesto Javier “Calita”: Palmas y palmas. Diego San Román: Una oreja y una oreja. El salmantino Marco Pérez: Palmas y silencio. Al final, Diego San Román fue paseado en hombros.
INCIDENCIAS: Durante la lidia del octavo toro, espectacular tumbo sufrió el piquero Alfredo Ruiz, lo que le provocó una fuerte contusión en la espalda baja siendo llevado a la enfermería y, a su caballo, le pegaron una cornada en el cuello de la que de inmediato fue atendido