EMILIO MÉNDEZ
Ante tres cuartos de entrada en el coso Monumental “La Luz”, en tarde de agradable clima, se celebró la segunda corrida y tercer festejo del abono leonés, resultando como triunfadores los aquicalidenses Juan Pablo Sánchez y Héctor Gutiérrez al repartirse cuatro orejas equitativamente para, al final, ser paseados en hombros. El otro alternante, el ibérico Juan Ortega, no tuvo suerte a pesar de regalar un astado.
Se lidiaron siete toros, uno de ellos de regalo, de la ganadería guanajuatense de Peñalba, siendo escaso de fuerza y descastado el primero, el segundo tuvo clase y calidad, el tercero fue bravo y con calidad para ser aplaudido en el arrastre, el cuarto fue noble y aplaudido en el arrastre, el quinto tuvo nobleza, pero, acusó falta de fuerza; el sexto no fue fácil y el séptimo de obsequio resultó regular en su desempeño.
El diestro aguascalentense Juan Pablo Sánchez, en el toro que abrió plaza, justo de presencia, escaso de fuerza y descastado, bregó oficiosamente. Con la muleta, lo intentó en todo momento, logrando pases de mucho esfuerzo, pero, el toro no ayudó. Falló al matar y fue silenciada su labor.
A su primero, que tuvo clase y calidad, el andaluz Juan Ortega lanceó enclasado a la verónica. Con la sarga, estructuró un trasteo pleno de arte, logrando cuajar pases de evidente profundidad, sobre todo, por el lado derecho y ligar remates de mucho aroma torero. Al final, falló con la espada para ser aplaudido en el tercio.
El también acalitense Héctor Gutiérrez, en su primero, llamado “Pescador”, bravo y con calidad, fue ovacionado al instrumentar sentidas verónicas, además, de quitar vistosamente por ajustadas saltilleras. Tras el segundo tercio fue ovacionado el banderillero Héctor García. Con la pañosa, Gutiérrez, en los medios, comenzó aplicando un cambiado por la espalda y, de rodillas, ligó emotivos pases. Ya de pie, realizó una faena intensa, sobresaliendo sus series derechistas de mano baja y evidente personalidad, además, de madurez, al igual que cuando hizo el toreo profundo al natural. El cierre fue por manoletinas ceñidas. Mató al segundo viaje para obtener una oreja y al astado se le aplaudió en el arrastre.
A su segundo, “Campero”, que mostró nobleza, Juan Pablo salió determinado para saludarlo con una larga cambiada de hinojos en tablas y, de pie, lanceó bien a la verónica. Con la franela, luego de brindarle a los hermanos matadores de toros, sus coterráneos, Nicolás y Héctor Gutiérrez, realizó una faena que empezó de rodillas, el toro dio una vuelta de campana, que mermó sus facultades y, ya de pie, Sánchez le puso poder y maestría, metiendo poco a poco al toro en el engaño y, así, hasta cuajarle una gran labor por ambos lados, además, de pegarse un arrimón. Coronó de certera estocada para obtener las orejas y al astado se le aplaudió en el arrastre.
Ortega, en su segundo, noble, pero, falto de fuerza, veroniqueó suavemente. Con la muleta ejecutó un trasteo aprovechando lo que tenía el peñalbeño, además, de salpicar su quehacer con pinceladas bañadas de arte y empaque por los dos pitones, teniendo momentos que calaron en el tendido. Volvió a desacertar con la espada y tuvo silencio.
En su segundo, “Pastori” de nombre, que no fue fácil, Héctor se vio empeñoso en su labor capotera. Con la sarga, tras brindarle a Juan Ortega, realizó una faena esmerada y de evidente oficio, con firmeza, imponiéndose al astado y, así, lograr muletazos de enorme mérito. Finiquitó de manera certera para serle otorgada una oreja.
Juan Ortega regaló un séptimo burel, regular de juego, de la misma dehesa titular, de Peñalba, al que capoteó empeñoso. Con la pañosa, empezó doblándose toreramente y, entonces, ejecutó una faena impregnada de pasajes de arte y profundidad. Y mató al segundo intento para saludar desde el tercio.
Al final, tanto Juan Pablo Sánchez como Héctor Gutiérrez fueron paseados en hombros.
FICHA
LUGAR: León, Guanajuato.
EVENTO: Segunda corrida y tercer festejo de la feria leonesa.
FECHA: Sábado 31 de enero de 2026.
PLAZA: Monumental “La Luz”.
ENTRADA: Tres cuartos en tarde de agradable clima.
GANADO: Siete toros, uno de ellos de regalo, de Peñalba, siendo escaso de fuerza y descastado el primero, el segundo tuvo clase y calidad, el tercero fue bravo y con calidad para ser aplaudido en el arrastre, el cuarto fue noble y aplaudido en el arrastre, el quinto tuvo nobleza, pero, acusó falta de fuerza; el sexto no fue fácil y el séptimo de obsequio resultó regular en su desempeño.
CARTEL: Juan Pablo Sánchez: Silencio y dos orejas. El sevillano Juan Ortega: Al tercio, silencio y al tercio en el de obsequio. Héctor Gutiérrez: Una oreja y una oreja. Al final, Sánchez y Gutiérrez salieron hombros