GUARISMO DEL OCHO
La mercantil gestora del coso briocense ha lanzado una acción de marketing tan cotidiana como poderosa: 500.000 servilletas distribuidas en bares, restaurantes y puntos de consumo para promocionar la esperada Corrida de Primavera de Brihuega.
Una iniciativa que convierte cada café, cada aperitivo y cada comida en un impacto directo con el aficionado.
Lejos de limitarse al circuito habitual de promoción, Funtausa ha llevado el cartel al corazón del día a día. No a la pantalla, sino a la mesa. Las servilletas, un elemento casi invisible que se transforma así en un soporte publicitario constante, cercano y recurrente.
La corrida de Brihuega como experiencia social
Detrás de la acción hay una estrategia clara: no vender solo un cartel, sino posicionar un evento.
La cita es el próximo sábado 11 de abril, con toros de Hermanos García Jiménez y Olga Jiménez para José María Manzanares, Juan Ortega y Roca Rey.
Funtausa anticipa así la conversación, colocando la Corrida en la rutina diaria de miles de personas. Porque cuando un evento se cuela en el desayuno o en la comida… deja de ser publicidad y pasa a ser cultura cotidiana.
Una campaña que conecta el territorio y la afición
La elección del soporte no es casual. La tauromaquia se vive en la calle, en los bares, en la conversación. Y esta acción refuerza ese vínculo natural entre fiesta y entorno.
Cada servilleta es un recordatorio de que la Corrida de Brihuega no es solo un espectáculo, sino un acontecimiento social que forma parte de la identidad local y del calendario emocional del aficionado.