lunes, 28 de septiembre de 2026

Álvaro Alarcón abre la Puerta Grande en Torrijos

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MAR MUÑOZ

Torrijos celebró una corrida de toros en la que trenzaron el paseillo Curro Díaz, Rubén Pinar y Álvaro Alarcón que se midieron a los toros de Valdellán. Los animales estuvieron bien presentados, siendo manejables en líneas generales, permitiendo la expresión a la terna. Curro Díaz puso el lucimiento que le faltaba al primero de la tarde pero desmereció su labor con los aceros. Con el cuarto derrochó clase y poso y lo mató de una estocada defectuosa que le obligó a descabellar y robarle el premio a su meritoria labor. Rubén Pinar toreó con gusto por el pitón derecho al segundo al que mató de una estocada certera que le valió una oreja. Llevó en redondo con ligazón al quinto en tandas reconocidas en el tendido pero no tuvo acierto con la espada. Álvaro Alarcón dejó temple y torería con el tercero al que cortó una oreja desarrolló su faena. Con el sexto por el pitón derecho lo llevó con lucimiento y ligazón entre olés, pero el fallo con el acero no le impidió que el respetable le pudiera la oreja, que fue concedida.

Curro Díaz paró al primero de la tarde con un ramillete de verónicas. Brindó al respetable y genuflexo lo pasó y probó por ambos pitones para seguir por el derecho perdiéndole pasos. Con despaciosidad lo fue pasando mientras aprovechaba la inercia para ligar los pases de uno en uno. El animal pasaba. Curro ponía el lucimiento que al astado le faltaba. Cambió al natural, pero no quería pasar, así que retomó el derecho y con un molinete se adornó para seguir robándole los pases al de Valdellán que ya se había venido a menos. Falló con la espada. Tuvo que descabellar.

Rubén Pinar bregó con el segundo hasta que pudo estirarse con el a la verónica. Genuflexo lo pasó y probó por ambos pitones. Siguió por el derecho toreándole en con pierna atrás y ligazón. Le dio tiempo y sitio y aprovechando la inercia ligó otra tanda, el animal seguía el engaño y colocaba la cara. Cambió al natural y de uno en uno lo fue pasando en su muleta. El astado ya había visto las tablas. Le cambió los terrenos, pero el animal ya no quería pelea. Con muleta puesta y tapadito le robó dos. Con un desplante se adornó para finalizar su faena. Lo mató de una estocada certera.

A Álvaro Alarcón le costó encelar en su capote al tercero después se estiró con el a la verónica. Tras brindar al respetable genuflexo lo pasó obligándole por abajo con torería. Por el derecho siguió con su faena dejando una tanda en redondo reconocida en el tendido. Siguió por ese pitón con despaciosidad y ligazón. Cambió al natural con pases largos y profundos llevándole a la altura que demandaba el toro. Siguió por ese pitón con temple poniendo de acuerdo al tendido. Hizo su epílogo con la mano derecha sin la ayuda con pases con poso y torería. Al segundo intento hundió el acero.

Curro Díaz bregó con el cuarto hasta que lo desarmó desde lo lanceó con unos lances de recibo. Lo sacó a los medios probándolo por ambos pitones con torería. Siguió al natural con sabor y poso. Cambió al pitón derecho y con pierna atrás y clase ligó una tanda reconocida en el tendido. Volvió al izquierdo y de uno en uno lo fue pasando por la pañosa con clase. Le dio tiempo y sitio y aprovechó la inercia para ligar los pases por ese pitón izquierdo. Montó la muleta y lo llevó con temple a media altura. Recuperó el izquierdo de un animal cada vez más parado. Se los robó de uno en uno con torería. Dejó un lúcido epílogo y lo mató de una estocada defectuosa que le obligó a descabellar

Rubén Pinar recibió en su capote al quinto con un ramillete de verónicas. Por chicuelinas se lució en su quite. Brindó su faena a Alarcón y lo pasó y probó por ambos pitones para seguir por el derecho toreándole con toque y voz para meterlo en la muleta. Siguió toreándole en redondo por ese pitón cerrando con el de pecho. Cambió al natural de uno en uno con toque y voz, pero al animal le costaba acudir al cite pero tapadito logró una tanda reconocida en el tendido. Retomó el derecho y a media altura y muleta puesta, tapadito, ligó una tanda en redondo aplaudida en el tendido. Falló con la espada. Tuvo que descabellar.

A Álvaro Alarcón le costó encelar al sexto, salió desentendido, logró robarle unos lances de recibo. Brindó a Gómez Escorial y por el derecho se puso a torear. Le dio tiempo y sitio y a media altura lo pasó de uno en uno por su muleta con sabor. Atalonado y girando la cintura dejó pases de peso por el pitón derecho al compás del pasodoble que interpretaba la banda. Cerró otra lucida tanda que cerró con el de pecho entre olés. Cambió al natural tenía una embestida incierta por este pitón, lo pasó de uno en uno. Retomó el derecho girando la muñeca para dar amplitud al pase. El animal ya se había venido a menos. Dejó unos últimos pases con sabor, lo colocó en suerte y falló con la espada.

Torrijos. Toledo. Toros de Valdellán para Curro Día; silencio y silencio; Rubén Pinar, oreja y silencio tras aviso y Álvaro Alarcón, oreja y oreja

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