lunes, 7 de septiembre de 2026

Un arrollador Vilau corta una oreja en una tarde en la que el gusto de Ruiz de la Hermosa también puntúa en la primera de Arganda del Rey

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PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ/FOTOS EMILIO MÉNDEZ

La Plaza de Toros de Arganda del Rey ha celebrado la primera novillada de su Vid de Oro, en la que Adrián Centenera, Mario Vilau y Ruiz de la Hermosa se han medido a los ejemplares de Grazalemas. Los animales, aunque se mostraron variados en su comportamiento y entrega, dieron opciones. Hubo que buscarle las teclas, ya que no fueron del todo sencillos. Destacó el buen quinto. Adrián Centenera desarrolló una faena llevada mayoritariamente sobre el pitón derecho, encontrando mayor acople, pero sin poder redondear su labor. No encontró el acople ante el cuarto, al que mostró por ambos pitones sin definirse. Vilau se impuso y gobernó al segundo de la tarde, jugándosela metiéndose entre pitones, dominando los terrenos. Se vació ante el quinto, sabiendo entenderle, llevándolo con ritmo, emocionando a los tendidos. Lo intentó Ruiz de Velasco sin encontrar demasiadas opciones en las embestidas del tercero de la tarde. Hubo acople en una faena de buen gusto y despaciosidad en la que se quiso entender con su adversario, envolviéndoselo

Adrián Centenera saludó al primero de la tarde, al que metió en su capote con una brega llevada. Se alcanzó la faena de muleta, pero antes brindó al público desde los medios, después inició su labor moviéndolo y cambiando los terrenos para empezar sobre el derecho, logrando robarle algunos muletazos a un toro de escasa fuerza, aunque con clase. Lo intentó por el izquierdo, sin demasiadas opciones, así que no tardó en recuperar el pitón derecho, encontrando mayor ritmo y transmisión . Se metió en las distintas cortas para después culminar por manoletinas y una estocada al segundo intento

Mario Vilau se dispuso de rodillas para saludar al segundo de la tarde con una larga cambiada al hilo de las tablas, lo hizo con decisión para después poder estirarse con el. Después de un brindis particular comenzó su labor de rodillas en los medios, toreándolo, envolviéndoselo para después definirse por el pitón derecho, encontrando acople y expresión después definirse aquel inicio explosivo. No tardó en mostrarlo al natural, echándosela a la cara para tirar de la embestida y robarle cada pase en la continuidad del uno a uno. No tardó en recuperar el pitón derecho, aunque toreando demasiado cerca, metiéndose prácticamente entre pitones. Culminó de rodillas jugándosela con los pitones en el pecho. Mató al segundo intento

Ruiz de Velasco saludó al tercero de la tarde con una brega llevada dejando detalles después de que casi se lo llevara por delante. Comenzó su faena de muleta pasándolo por ambos pitones por abajo, moviéndolo y cambiando los terrenos sin terminar de acoplarse con el. Lo intentó por el derecho e incluso al natural alternando pitones, pasándolo sin poder encontrar el acople. Lo volvió a intentar por el derecho por abajo sin demasiadas opciones

Adrián Centenera saludó con ritmo al cuarto de la tarde, llevándolo encelado. Se alcanzó la faena de muleta y lo pasó por ambos pitones, aunque con cierta brusquedad. Se decidió por el derecho, adelantando la mano para después pasar a un novillo noble y obediente que seguía bien el engaño. Cambió al natural, echándole los vuelos para arrastrar la embestida detrás sin decir demasiado. Llevándolo de arriba hacia abajo, alargando su faena con una tanda más por el izquierdo y dos más sobre el derecho ya metido en tablas.

Mario Vilau salió con decisión y determinación. Se fue directo a saludar a portagayola al quinto de la tarde. Le pasó por encima, pero después siguió con cuatro largas cambiadas de rodillas. Comenzó la faena de la misma manera, con decisión siendo explosivo, conectando con los tendidos. Continuó sobre el derecho, envolviéndoselo con ritmo, dejándosela muy puesta, entendiendo a su adversario. Vació aquella embestida con gusto y valor, emocionando a los tendidos. Cuajó su faena y mató con acierto, pero el presidente no consideró oportuno otorgarle unas más que merecidísimas dos orejas, por lo que solo sacó un pañuelo.

Ruiz de la Hermosa saludó con ritmo al sexto, emocionando con el capote. Se alcanzó la faena de muleta y trató de llevarlo por abajo en el inicio de su labor. Desarrolló tandas breves sobre el derecho, buscando la largura y la profundidad, pero sin perder la clase mientras trataba de sujetarlo en la tela. Cambió al izquierdo para mostrarlo con un toreo al natural dotado de ritmo. Sin embargo, después de aquella tanda, recuperó el pitón derecho, tirando de una buena embestida noble y obediente. Culminó alternando para después dar una más sobre el derecho, envolviéndoselo.

Ficha del festejo:

Plaza de Toros de Arganda del Rey. Primera novillada de su Vid de Oro. Novillos de Grazalemas para Adrián Centenera, silencio tras aviso y silencio tras dos avisos; Mario Vilau, vuelta al ruedo y oreja; Ruiz de la Hermosa, silencio y oreja tras aviso

 

 

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