domingo, 20 de septiembre de 2026

Destaca Joao Fernandes, que corta una oreja en la segunda clasificatoria del Sureste en Brea de Tajo

Facebook
Twitter
WhatsApp

MAR MUÑOZ

El Certamen del Sureste ha celebrado su segunda novillada clasificatoria en la localidad madrileña de Brea de Tajo, en la que Leo Pallatier, Abel Rodríguez y Joao Fernandes se midieron a los novillos de la ganadería de Juan Luis Fraile. Los animales se mostraron variados en comportamiento, limitando las opciones de la terna. Leo Pallatier no se acopló con el primero de la noche, un novillo que tampoco le brindó opciones de lucimiento. Tampoco se las brindó el cuarto, que se metía por dentro e incluso lo prendió en varias ocasiones, aunque sin aparentes consecuencias. Abel Rodríguez no tuvo opciones con el segundo, un animal complicado con el que se puso y lo intentó. Además, lo intentó con el quinto, con el que tuvo un tira y afloja y algún que otro revolcón sin aparentes consecuencias. Joao Fernandes toreó con gusto, todo lo que le permitió el tercero, con el que desarrolló pases acompasandos por el pitón derecho, para después matarlo con acierto y cortar una oreja. No le permitió la expresión el sexto, con el que dejó algún que otro muletazo de peso por el derecho.

Leo Pallatier bregó con el primero de la noche sin terminar de estirarse con el. A la verónica intentó hacer su quite Abel Rodríguez. Tras brindar al respetable, genuflexo lo fue pasando por ambos pitones, sacándolo. Siguió por el derecho perdiéndole pasos para aprovechar la inercia sin terminar de templar la embestida del novillo. Cambió al natural, le dio sitio, se le vino y le desarmó. Volvió a la cara por ese pitón sin terminar de acoplarse con el. Retomó el derecho, le llevaba a media altura, pero el novillo tenía una embestida descompuesta. Le perdía pasos, recomponía, y le fue pasando en su muleta sin ligazón ni lucimiento, ya que el animal no se prestaba a ello. Cambió al pitón izquierdo, lo intentó de uno en uno hasta que lo desarmó, así que retomó la lidia e intentó dejar algún que otro natural. Cerró con ayudados por alto y al segundo intento hundió el acero.

Abel Rodríguez recibió en su capote al segundo de la tarde con unas verónicas acompasadas. Por chicuelinas realizó Joao su quite. Lo pasó por ambos pitones probándolo, para después definirse por el pitón derecho y comenzar su faena. El animal pasaba sin humillar y punteaba la tela desluciendo. Le cambió los terrenos, e intentó meter al animal en su muleta a base de voz y tesón. El animal ya había visto las tablas, así que allí le intentó torear. El animal no quería pelea ni se prestaba a las demandas del novillero. Cambió al natural, pero sólo pasaba. Ya no quería pelea. Decidió abreviar. Le costó colocarle en suerte. Lo mató al segundo intento, pero el novillo tardó en doblar.

Con una larga cambiada de rodillas paró Joao Fernandes al tercero, siguió a la verónica y cerró con una media su saludo capotero. Por chicuelinas realizó su quite Leo, que cerró con una media. Genuflexo lo pasó por ambos pitones para seguir en los medios por el pitón derecho. Le perdía pasos para aprovechar la inercia y ligar los pases, dejando una tanda reconocida en el tendido. Le llevaba tapadito y acompasando desarrollando pases de peso. Cambió al natural, sacaba la cara alta y pasaba sin lucimiento. Retomó el derecho, pero ya había desarrollado, se quedaba más corto. Con molinetes quiso adornar su faena hasta que lo desarmó. Volvió a la cara con un molinete y un desplante decidió terminar su labor. Lo mató con aseo, aunque tuvo que usar el verduguillo.

Leo Pallatier toreó a la verónica, con ritmo, al cuarto en su saludo capotero. Con unas verónicas quiso realizar su quite Abel Rodríguez. Tras un brindis particular, genuflexo, lo probó por ambos pitones. Siguió por el derecho, pero al animal no le sobraban las fuerzas y se metía por dentro, por lo que no logró completar una tanda. Cambió al pitón izquierdo y le perdía pasos para intentar meterle en faena, sin lograrlo, casi le prende. Retomó el pitón derecho y lo prendió, sin aparentes consecuencias. Volvió a la cara por el izquierdo, se metió por dentro y casi le prende nuevamente. Montó la muleta y lo volvió a intentar por el derecho, robándole algunos pases. Lo mató con aseo.

Abel Rodríguez saludó con una brega llevada al quinto. Con dos delantales y una chicuelina hizo su quite Joao. Tras tantearle por ambos pitones intentó comenzar su faena por el pitón derecho. El animal tenía una embestida incierta y descompuesta, se había metido en tablas y era complicado sacarle los pases. Sin embargo, logró robarle alguno de peso, con tesón, sobre todo por el pitón derecho. Volvió a la cara por el pitón izquierdo, dándole sitio para que después con toque y voz le robara una tanda. Cambió al derecho y con vergüenza torera le fue obligando a pasar por la muleta hasta que lo prendió feamente sin aparentes consecuencias. Decidió no alargar y hundió el acero a la primera de forma defectuosa, lo que le obligó a usar el descabello.

Joao Fernandes bregó con el sexto sin terminar de estirarse con el en su recibo de capote Lo pasó y probó por ambos pitones antes de comenzar su faena por el pitón derecho, pero el animal tenia una embestida descompuesta, por lo que  intentó limpiar y meterlo en su muleta. Se tragaba dos, después descomponía, por lo que deslucía el trazo. Cambió al natural y perdiéndole pasos aprovechaba la inercia para ligar los naturales. Dejó alguno reconocido en el tendido. Retomó el derecho y con la muleta puesta tiró de el con compás. Sin embargo, no tardó en recuperar el izquierdo, recomponiendo de uno en uno, robándoselo con mucho mérito. Cerró con ayudados, pero falló con el acero y tuvo que descabellar.

Ficha del festejo:

Brea de Tajo. Novillos de Juan Luis Fraile para Leo Pallatier, saludos tras aviso y saludos,; Abel Rodríguez, silencio tras dos avisos y silencio tras aviso; Joao Fernandes, oreja y silencio tras aviso

Entradas Relacionadas

Scroll al inicio