PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ/FOTOS EMILIO MÉNDEZ
La Plaza de Toros de Madrid ha celebrado la décimo tercera corrida de toros y el décimo quinto festejo de la Feria de San Isidro, en la que los diestros Fortes, David de Miranda y Víctor Hernández se midieron a los ejemplares de la ganadería de Alcurrucén. Fortes desarrolló una meritoria labor ante el primero, robándole las embestidas a base de oficio, dominio y torería. Alargó su labor ante el cuarto, entregándose a una embestida a la que le faltó un punto de transmisión, lo que no le permitió redondear su labor. David de Miranda encontró a un buen segundo venido a menos, con cierto peligro, pero al que hizo pasar para cuajar su faena. Víctor desarrolló una faena de capacidad ante un complejo tercero.
Fortes desluce con el acero un meritoria faena ante el primero
Fortes saludó al primero de la tarde sin poder estirarse con el. Comenzó su faena de muleta pasándolo por abajo, genuflexo, en el tercio, pasándolo muy despacio. Le dio tiempo y sitio para seguir con una tanda lenta y pautada en la que buscó el acople con la embestida. Dosificó mucho al de Alcurrucén, al siguió llevando sobre el pitón derecho, dándole salida, teniendo también que lidiar con el viento. Apuró las distancias, lo tocó en la cara, buscándolo a pitón contrario. Cambió al pitón izquierdo. Tocándolo y envolviéndoselo con desmayo, además de intentar limpiar sus salidas, que eran broncas y deslucidas. Desarrolló su labor en el tercio, toreando cada vez más en corto, tocando con insistencia y dominio para robarle cada embestida. Falló con el acero.

David de Miranda corta la primera oreja de la tarde
El segundo de la tarde salió algo disperso, peor lo que le costó a David de Miranda pasarlo por su capote. Hubo un interesante turno de quites en el que se expresaron por tafalleras, gaoneras, chicuelinas y reboleras, haciendo las delicias de los aficionados entre Víctor Hernández y David de Miranda. Se alcanzó la faena de muleta y el de Huelva se fue a los medios para brindar. Comenzó su labor a pies juntos en el tercio, con unos estatuarios por alto, muy pausados, pasándolo por ambos pitones. Poco a poco le fue ganando terreno, aprovechando la repetición del de Alcurrucén. Cautivó desde el inicio, después siguió sobre el pitón derecho de un toro que seguía con cierto ritmo el engaño. Supo medir bien los tiempos, dándole sitio entre series, pero al retomar su labor se le metió por dentro, desarmándolo y casi prendiéndolo. Se lo ciñó casi en exceso, pero se lo envolvió robándole cada embestida, con mucho mérito, sobre todo por el izquierdo, con un toreo a pies juntos dotado de mucha torería. Cambió de nuevo al derecho, pero se quedaba cada vez más corto, soltando la cara alta en las salidas. Culminó con unas manoletinas muy ceñidas y una estocada, que aunque no estaba en el sitio, fue muy efectiva

Capacidad de Víctor Hernández ante las dificultades del tercero
Saludó Víctor Hernández al tercero de la tarde. En el turno de quites, Fortes se lució por chicuelinas. Inició su faena a pies juntos, esperándolo en el tercio, citándolo en la larga distancia. Logró en su primera tanda meter la embestida de su adversario, que era un toro complejo y de muchas teclas. Trató de pasarlo por el pitón derecho, pero no tardó en pasarlo al natural, como pudo, ya que era incierto y bronco. Siguió alternando pitones, bajándole la mano y llevándolo en largo, muy toreado. Acabó paralelo a tablas, en un tira y afloja de más oficio y capacidad que expresión. Mató con acierto.

Fortes, faena larga de entrega pero sin calado en el tendido
Fortes lanceó al cuarto, estirándose brevemente con el. Se alcanzó la faena de muleta y comenzó genuflexo, pasándolo por abajo, ganándole terreno, sacándolo con torería. Se lo envolvió sobre el pitón derecho, con despaciosidad y temple. Le dio tiempo y sitio entre series para después retomar el pitón derecho y pasarlo de uno en uno, dando forma a la embestida, a la que le faltaba chispa y emoción. Cambió al toreo al natural, manteniéndose en el tercio, encontrando mayor acople y continuidad en las series. Pudo aprovechar los vuelos y darle amplitud al trazo, culminando su labor de rodillas y con una estocada en la que le faltó acierto.

David de Miranda trató de saludar a un toro suelto, teniendo que bregarlo por abajo sin lograr encelarlo.
Ficha del festejo:
La Plaza de Toros de Madrid. Décimo tercera corrida de toros y el décimo quinto festejo de la Feria de San Isidro. Toros de Alcurrucén para Fortes, silencio tras aviso y silencio tras aviso; David de Miranda, oreja tras aviso; Víctor Hernández, silencio