lunes, 2 de febrero de 2026

Triunfal festejo en Sombrerete con la salida a hombros de Tarik Othón y Javier Cuartero

Facebook
Twitter
WhatsApp

SUERTE MATADOR

La fe siempre será reflejo de la identidad de un pueblo. La veneración a la Virgen de la Candelaria, fue el marco para también celebrar nuestras tradiciones, la fiesta brava, se sigue acompañando del fervor, y por ello, Sombrerete (Zacatecas) celebró una corrida de toros. Esta tarde, el máximo triunfador ha sido el rejoneador Tarik Othón al cortar cuatro orejas, saliendo a hombros en una tarde pletórica donde Juan Pablo Sánchez cortó dos trofeos, y el novillero español Javier Cuartero, tres orejas. Se lidió una corrida seria de José Julián Llaguno, con trapío, y presencia, además con bravura.

“Escolapio”, de Guadiana, el que abrió plaza, para el novillero español Javier Cuartero, que tuvo un buen saludo capotero, recreándose por verónicas. Brindis significativo a la afición para comenzar su faena doblándose con el ejemplar que tuvo fijeza y atendió los llamados del novillero que ligó las primeras series por el derecho. La construcción de la faena se basó en la solvencia, torea do despacio y buscando también por el izquierdo. Luquecinas y manoletinas adornaron el último tramo de faena que culminó de buena estocada, cortando dos orejas

“Sombreretillo”, de 480 kilos, número 15, de José Julián Llaguno, fue el primer toro del rejoneador Tarik Othón, que recibió al toro montando a su caballo de salida de nombre ‘Kalimán’. Serio toro, con presencia, edad, y bravura, fiel al sello de la ganadería zacatecana. Lo pasó el queretano con dos rejones de castigo, iniciando banderillas con ‘Sargento’, se elevó el nivel de intensidad, citándolo muy en largo para provocar el encuentro de poder a poder, ejecutando la suerte, quedándose en el sitio, dejando que lo pitones se quedaran los pechos del caballo. ‘Espartano’, y una banderilla al violín, que antecedió las rosas en buen sitio. Rejonazo certero para cortar dos orejas.

El matador de toros zacatecano César Montes consiguió pasajes de auténtica valía ante su primero de José Julián Llaguno, un astado serio que exigió firmeza y determinación. Hubo momentos de exposición y compromiso, en los que el torero logró muletazos de mérito, sosteniendo la embestida y tratando de alargar los viajes.  En el transcurso de la faena fue prendido, sin que el percance tuviera consecuencias que lamentar, lo que no mermó su ánimo ni su disposición. Tras reponerse, regresó a la escena con la misma determinación, decidido a rematar su labor y a buscar la rúbrica que coronara el esfuerzo realizado. Sin embargo, al momento de matar falló con el acero, diluyéndose la posibilidad de un premio mayor pese a la actitud mostrada a lo largo de su actuación.

El cuarto de la tarde, otro serio toro de José Julián Llaguno, correspondió a Juan Pablo Sánchez, que toreo con mando a la verónica, y dejó manifiesta la entrega y el pundonor, un toro, que aunque con fijeza tuvo poco recorrido y transmisión, plantando cara con esos recursos técnicos, en una faena de mucha inteligencia al sacar los muletazos. Dejó profundidad al paso por el derecho, creciendo la emoción en el tendido y logrando una estocada efectiva que le permitió el corte de dos orejas

“Amoroso”, ejemplar de 470 kilos, segundo del lote que correspondió a Tarik Othón, saltó a la arena con ese aire de toro serio y bien hecho que impone respeto desde los primeros trancos. El rejoneador lo recibió montando a un caballo debutante, “Platino”, al que supo cuidar y templar desde el inicio, dejando ver la compenetración y la confianza necesarias para afrontar una faena de altos vuelos. Con suavidad en las ayudas y precisión en las distancias, Tarik fue metiendo poco a poco al toro en la lidia, marcando los terrenos y dejando detalles de buen gusto.

Ya en el segundo tercio, montando a “Divino”, tomó las banderillas con determinación y firmeza. Desde el primer embroque dejó claro que la apuesta era grande: citó de largo, con el toro galopando franco, y clavó con pulso exacto y reunión ajustada. Le buscó siempre muy arriba, exponiendo y llevando al límite cada encuentro, para clavar tres banderillas de gran mérito, ejecutadas con verdad, pureza y un temple que arrancó los primeros olés profundos del tendido.

El clímax llegó con el par al violín, “Ribeiro”, ejecutado con torería y una entrega absoluta, levantando al público de sus asientos. Tarik cerró el tercio de banderillas adornándose con las rosas, recreándose en el toreo a caballo, dejando estampas de gran plasticidad y sello personal, rematadas con un cierre espectacular, de esos que quedan grabados en la memoria de la tarde.

Para culminar una faena redonda, se fue tras el rejón de muerte, al que entró con fe y decisión, cobrando un certero y efectivo encuentro que hizo rodar a “Amoroso” sin puntilla. El público, entregado, pidió con fuerza el premio, y el palco concedió dos orejas, reconocimiento justo a una actuación completa, valiente y de alto nivel, que confirmó el gran momento de Tarik Othón y dejó una profunda huella en la corrida.

“Minero”, de 460 kilos, fue el segundo del lote de César Montes, quien realizó una voluntariosa faena en la que también  buscó la variedad, gustando en el tendido, y estando certero con el acero, para cortar una oreja.

“Frijolero”, de 470 kilos, fue el cierra plaza de Valparaíso para Javier Cuartero, un novillo que tuvo transmisión y permitió el lucimiento del español desde el saludo capotero. Cuartero se mostró firme y solvente con el capote, ganando terreno y fijando con temple al astado, dejando ver desde el inicio sus buenas maneras. Con la muleta trazó muletazos muy largos y templados, siempre buscando mandar y conducir la embestida, marcando con claridad el camino que quería imponer a su faena. Por el pitón izquierdo llegaron los pasajes de mayor calado, con series ligadas en las que hubo mando, pulso y buena colocación, destacando su capacidad para someter al novillo sin perder la compostura. Remató su labor con una estocada certera y efectiva, que fue suficiente para que el público reconociera su actuación con la concesión de una oreja, cerrando así su paso por Valparaíso con una actuación sólida y de buenas sensaciones.

Ficha: Corrida de Toros de la Candelaria. Plaza de Toros Portátil Sombrerete, más de media entrada. Toros de José Julián Llaguno, de buen juego. Primero y séptimo fueron novillos de D’ Guadiana y Valparaíso. Javier Cuartero, dos orejas y oreja. Tarik Othón, dos orejas y dos orejas. César Montes, palmas tras aviso y oreja.  Juan Pablo Sánchez, dos orejas

Entradas Relacionadas

Scroll al inicio