GUARISMO DEL OCHO
La Real Maestranza de Caballería de Sevilla acogió en la tarde de hoy -martes 20 de enero- la inauguración del XXIV Ciclo de Lecciones Magistrales de Aula Taurina, una cita ya plenamente consolidada como referente cultural y formativo dentro del ámbito taurino en la capital hispalense. El acto, organizado por Aula Taurina y la Escuela de Tauromaquia de Sevilla bajo el patrocinio de la Real Maestranza, tuvo como escenario el Salón de Carteles de la Plaza de Toros, que registró un lleno absoluto, reflejo del notable interés despertado por esta nueva edición.
Abrió el acto D. José María Martínez Parras, vicepresidente de Aula Taurina y de la Escuela de Tauromaquia de Sevilla, quien dio la bienvenida a los asistentes y desglosó el contenido del ciclo, antes de presentar al invitado inaugural y al moderador de la sesión.
La conferencia de apertura corrió a cargo del prestigioso ganadero D.Santiago Domecq Bohórquez, que estuvo acompañado en la mesa por el periodista D. Santiago Sánchez-Tráver, director de Portaltaurino.net -actualmente está considerada como la mayor wiki taurina del mundoencargado de moderar el acto con rigor, conocimiento y brillantez. Domecqofreció una profunda y didáctica disertación bajo el título “La ganadería de Santiago Domecq”, en la que realizó un completo recorrido por su trayectoria personal y profesional como criador de toros bravos.
El ganadero comenzó evocando los orígenes de su afición, recordando que su vocación nació de un entorno familiar estrechamente ligado al toro: “Tenía el ambiente del toro por todas partes, por mi padre, que no fue ganadero, aunque sí un buen aficionado, y por mi madre, hermana de Fermín Bohórquez”.
Explicó que inició su andadura ganadera a los 18 años, cuando adquirió una partida de reses bravas a Carlos Núñez en la finca de Los Derramaderos, subrayando que “No he tenido una herencia para recibir la ganadería y poco a poco me fui haciendo ganadero”, aunque expresó con orgullo que serán sus hijos quienes continúen ese legado.
En su intervención detalló la composición genética de su hierro, basado en el encaste Parladé–Conde de la Corte, con una cuidada mezcla de sangres Domecq y Núñez, y actualmente sustentado en tres líneas fundamentales: Torrestrella, Jandilla y Juan Pedro Domecq. Tras más de cuatro décadas de trabajo, afirmó que existe “Una perfecta mezcla, aunque con predominio de Domecq, con un sello personal al cabo de 43 años”, reconociendo la decisiva influencia de D. Álvaro Domecq y Díez, “Del que aprendí mucho”.Lejos de hablar de una ganadería cerrada o definitiva, Santiago Domecqinsistió en la necesidad de evolución constante: “El toro crece y cambia y la ganadería nunca puede estar anquilosada”. En ese sentido, dejó claro quesu mirada está siempre puesta en la plaza: “Yo siempre pienso en el juego del toro en la plaza. Intento criar un toro para que el torero se exprese en su máxima plenitud. Los verdaderos actores de la Fiesta somos los ganaderos y los toreros”.
El ganadero defendió con convicción el momento actual del toro bravo,asegurando que “Se está lidiando el mejor toro de la historia y, por supuesto, el más bravo”, destacando cualidades como el ritmo, el poder, la fijeza y la humillación. Subrayó además la uniformidad de criterios en la casa, tanto por su parte como por la de sus hijos, aun manteniendo distintas líneas de selección.
Uno de los asuntos que despertó mayor interés fue el de los indultos, sobre los que se mostró claramente favorable: “Lo digo con rotundidad”, explicó, matizando que no todos los toros indultados sirven después como sementales. “El indulto lo pide el público porque se ha emocionado con la lidia de un toro, y nosotros no somos nadie para juzgarlo, pero no juguemos a ser ganaderos”, afirmó, recalcando que la emoción del espectador es un valor esencial de la Fiesta.
Domecq abordó también aspectos técnicos y de manejo, como la importancia del tentadero en campo abierto, una herramienta clave para su ganadería, o el uso de fundas en los pitones, reconociendo que, aunque inicialmente no eran de su agrado, “Con el tiempo me he dado cuenta de que se evitan muchos accidentes”.
En el repaso a la actualidad de la ganadería, explicó que esta temporada cuenta con ocho corridas de toros y una novillada que se lidiará en un festival, con destinos como Valencia, Sevilla, Dax, Nimes, Alicante, Albacete y Lorca, quedando aún una corrida por definir. Sobre Madrid,señaló que “No acudiré este año por no disponer de toros con el trapío que actualmente exige la plaza”. En cuanto a Sevilla, confesó que es “La plaza de mis sueños”, a la que no llegó antes “Por el enorme respeto y el miedo que me daba”, y anunció que tiene apartados dieciséis toros de los que saldrá la corrida sevillana.
El ganadero cerró su intervención con un mensaje de optimismo sobre el futuro de la Fiesta, asegurando que “El futuro del toro está más garantizado que nunca”, gracias a la masiva presencia de jóvenes en las plazas. No obstante, advirtió de la necesidad de mantener la emoción en un contexto cada vez más previsible. Reivindicó, finalmente, el carácter vocacional de su oficio: “El ganadero es un romántico y no siempre se gana dinero criando toros; se es ganadero por vocación y siempre se debe aspirar a triunfar en la plaza”, destacando como pilares fundamentales de la crianza moderna la alimentación, la sanidad y la preparación física del toro.
El público, compuesto mayoritariamente por jóvenes aficionados junto a asistentes de todos los perfiles, siguió la conferencia con gran atención y respondió con entusiasmo a una sesión que dejó una profunda huella entre los presentes, constituyendo una brillante apertura para un ciclo que, año tras año, reafirma su gran prestigio dentro del panorama taurino