GUARISMO DEL OCHO
El matador de toros Héctor Gutiérrez se enfrenta a uno de los compromisos más importantes de su carrera. Tras un paso firme y rotundo por la Copa Chenel, el diestro se prepara para la gran final, un hito que marca un antes y un después en su trayectoria profesional.
«Para mí supone mucha responsabilidad, mucho compromiso, pero a la vez es un sueño», confiesa el torero al reflexionar sobre lo que significa afrontar este momento. Desde su etapa de niñez, confirmar su alternativa ha sido su mayor anhelo, y ahora, de cara a la esperada final del 30 de julio en la plaza de toros de Las Ventas, finalmente podrá materializar esa meta de toda la vida.
Al hacer un balance de su participación, se muestra plenamente satisfecho con su entrega. «Las cuatro tardes que he tenido me he entregado al máximo. Creo que he ido con el compromiso absoluto a cada una de ellas y no me he dejado nada», asegura, reconociendo que ese enorme esfuerzo ha sido la verdadera clave para alcanzar la final. Este torneo ha sido vital para su carrera: «El certamen de la Copa Chenel para mí es todo. Es la oportunidad de llegar a España, abrirme camino. Sin él creo que sería prácticamente imposible». Asimismo, el torero se muestra eternamente agradecido con el equipo organizador por la gran visibilidad que le han otorgado.
De cara a la cita definitiva, el espada no oculta sus máximas ambiciones para triunfar. Su objetivo es muy claro: «Me encantaría desorejar un toro y que mi rumbo y mi carrera agarre el vuelo que necesitan». Sabe que el reto es enorme, pues hará el paseíllo junto a otros dos jóvenes que lograron destacar frente a los 18 participantes iniciales en un certamen que ha gozado de un «nivel altísimo».
Gutiérrez anima a todos los aficionados a asistir y apoyarlos en la final, destacando que habrá tres toreros muy dispuestos y que se lidiarán toros del maestro Capea, una ganadería «con muchas garantías». Finalmente, a modo de reflexión, el diestro le dedica un emotivo mensaje al Héctor Gutiérrez de su etapa de novillero: «Que todos los sueños tarde o temprano se cumplen cuando se trabajan, cuando hay esa constancia y esa disciplina y que nunca deje de soñar».