PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ/FOTOS EMILIO MÉNDEZ
El Coliseum de Burgos ha celebrado una corrida de toros de toreros banderilleros con motivo de su Feria De San Pedro y San Pablo, en la que El Fandi, Manuel Escribano e Ismael Martín se midieron a los ejemplares de Luis Algarra. Los animales se mostraron variados en comportamiento y entrega. El Fandi encontró un buen toro de inicio, con fijeza, obediencia y repetición, pero que se vino a menos muy rápido. Se encontró un toro muy justo de fuerza al que cuidó desde el inicio y al que trató de mostrar por ambos pitones. Escribano desarrolló una buena faena que no logró redondear, faltándole ese punto de transmisión, a pesar de ponerlo todo el sevillano. Su faena de entrega fue más de entrega que de lucimiento ante un quinto complejo y soso que limitó mucho las opciones del diestro. Ismael se mantuvo muy firme y seguro ante un toro complejo con el que terminó metido entre pitones, pisando terrenos comprometidos. Igual de firme se mantuvo ante el sexto, robándole cada embestida
El Fandi corta la primera oreja de la tarde
El Fandi saludó con varias largas cambiadas de rodillas al primero de la tarde, cautivó a un público dispuesto a emocionarse. Después se lució por chicuelinas en el quite y el tercio de banderillas lo protagonizó la terna al completo. Comenzó el tercio Escribano, continuó Ismael Martín y culminó El Fandi, los tres emocionaron a base de acierto e intensidad con los palos. Se dispuso de rodillas para comenzar su faena, lo hizo desde los medios, dejándosela puesta y envolviéndoselo. El animal estaba totalmente ensimismado en la tela, después se dispuso sobre el pitón derecho para llevarlo con ligazón. Adornándose entre series le dio tiempo y sitio para retomar de nuevo el pitón derecho, tocando a un toro pronto y noble que muy rápido se vino a menos. Al natural le dio salida, pasando a un toro pronto y obediente que seguía el engaño con calidad y buena condición. El Fandi retomó el derecho para culminar de rodillas y alternando pitones, pero sin bajarle la mano. Aprovechó su nobleza y entrega para culminar una faena completa que deslució con el acero

Escribano corta una oreja al segundo
Manuel Escribano se dispuso de rodillas para saludar junto a las tablas al segundo de la tarde, después continuó con un farol para seguirle por verónicas, estirándose hasta sacarlo más allá del tercio. De nuevo, Ismael, El Fandi y Escribano protagonizaban un completo tercio de banderillas, puestas en el sitio y al tiempo, luciéndose sobre todo Escribano al violín y al quiebro. Inició su faena de muleta desde los medios, a pies juntos, con un cambiado por la espaldas, aprovechando también la inercia para ligarlo y darle emoción. El animal atendía a los cites del sevillano que lo metió en el engaño en tandas cortas entre las que buscó la conexión entre adornos y recursos. Continuó sobre el pitón derecho para tocarlo con suavidad en un engaño adelantado. Midió y dosificó mucho con un toro al que también mostró al natural desde los medios. No era fácil, resultó un tira y afloja por encontrar el ritmo al que llevarlo, pasándolo a media altura sobre el izquierdo ya en el tercio. Culminó con unas manoletinas y una estocada efectiva

Isamel Martín saludó con unos cuantos faroles al tercero de la tarde, para después ganarle terreno y llevárselo más allá del tercio. El diestro invitó a sus compañeros de terna a banderillear con él, haciendo de nuevo las delicias de los aficionados. Comenzó la faena de muleta después de un emotivo brindis que culminó en los medios. Después comenzó su labor agarrado a las tablas, pasándolo por ambos pitones para después sacarlo de aquellos terrenos y llevárselo al tercio. Continuó sube el pitón derecho, tratando de acoplarse con un animal al que había que tocarlo con firmeza y determinación, que no era nada sencillo. Cambió al izquierdo, en largo, marcándole el trazo con la ayuda y pasándolo a media altura. Sin embargo, no tardó en recuperar el pitón derecho, esperándolo y aguantándolo, dejándoselo muy puesta, acortando las distancias. Le dio tiempo y sitio entre series para después volverlo a meter entre molinetes. Volvió a meterse entre pitones, jugándosela con un toro que cada vez le costaba más pasar. Sin embargo, deslució con el acero

El Fandi, meritoria labor ante un comedido cuarto
El Fandi saludó a base de verónicas al cuarto de la tarde, llevándoselo más allá del tercio. El Fandi protagonizó un completo tercio de banderillas con el que fue capaz de mantener a los tendidos atentos a pesar de ser el toro de la merienda. Lo esperó incluso sentado en el estribo y le corrió hacia atrás. Se alcanzó la faena de muleta, pero el animal en cuanto lo pasó quedó en el suelo. El Fandi trató de pasarlo y moverlo con delicadeza y mucha suavidad. Se decidió por el pitón derecho, pasándolo en la continuidad del uno a uno para después darle mucho tiempo y sitio entre series. Se adornó con molinetes y siguió llevándolo a media altura, pasándolo muy despacio, ayudando a un toro más que justo. Tuvo que recuperar el pitón derecho después de haberlo mostrado al natural, pasándolo a pies juntos mientras pedía calma. El Fandi, a pesar de las condiciones del animal, lo hizo pasar metiéndose en las distancias cortas para robarle las embestidas a base de empeño. Logró la estocada al segundo intento.

Manuel Escribano corta una oreja al quinto de la tarde
Manuel Escribano se fue directo a la puerta de chiqueros para saludar con una larga cambiada al quinto de la tarde, sin embargo el animal casi se lo lleva por delante y tuvo que apartarse. El tercio de banderillas lo protagonizó el diestro en solitario con unos pares en lo alto y en la cara que fueron muy del gusto del aficionado. Comenzó la faena de muleta, pasándolo por ambos pitones mientras lo sacaba del tercio. Se lo llevó a los medios y se decidió por el pitón derecho logrando unas buenas tandas con las que conectó con los tendidos, después de darle tiempo y sitio entre series para dosificar al animal. Se lo envolvió echándoselo a la cadera. Cambió al toreo al natural para ligarlo en la continuidad del uno a uno, para después seguir alternando pitones, acortando cada vez más las distancias, obligándolo a pasar, robándole las embestidas a un toro que le faltó calado y emoción. Culminó con unos pases por alto y unos remates por bajo para colocarlo. Mató con acierto.

Ismael Martín corta una oreja al sexto
Ismael Martín saludó con una larga cambiada de rodillas al sexto de la tarde para después estirarse con el. Tras un lucido y variado tercio de banderillas se alcanzó la faena de muleta la cual inició después de que brindara desde los medios. Comenzó en aquellos mismos terrenos para recibirlo en la muleta con varios cambiados por la espalda para después moverlo y continuar sobre el pitón derecho. Se envolvió en el uno a uno a un toro que no pasaba, con salidas deslucidas y poco entregadas. A pesar de las condiciones del animal, se mantuvo firme y decidido cambiando al pitón izquierdo para que después de una tanda breve retomara el derecho, metiéndose entre pitones, por lo que a punto estuvo de voltearlo. Volvió a arriesgar en el tercio, en las distancias cortas, pasándolo a media altura. Mató con acierto al sexto de la tarde

Ficha del festejo:
Coliseum de Burgos. Toros de Luis Algarra. Los animales se mostraron variados en comportamiento y entrega. El Fandi, oreja tras aviso y palmas; Manuel Escribano, oreja y oreja; Ismael Martín, palmas y oreja