sábado, 25 de mayo de 2024

Una oreja por coleta en Cercedilla

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GUARISMO DEL OCHO

Cercedilla continuaba con las corridas de toros de la Copa Chenel. Un festejo en el que se acartelaban los matadores de toros Luis David Adame, Alejandro Fermín y Cristian Pérez que se midieron a los de las ganaderías de Alcurrucén (2°, 4° y 6°) y El Vellosino (1°,3° y 5°). Los animales dejaron un juego variado y con opciones, aunque con sus respectivos matices en la tela y obligando a buscar las teclas para construir la faena y darle transmisión. Los diestro se repartieron una oreja por coleta. Luis se la arrancó a su primero, desarrollando faenas de emoción, toreando con clase y despaciosidad. Alejandro Fermín opañó su actuación con la espada, pero logró cortarle la oreja al segundo de su lote. Cerraba la tarde Cristian Pérez, con disposición y raza, desluciendo también con la espada, encontrando más acierto en el sexto, del que paseó una oreja.

Con dos largas cambiadas recibió Luis David a “Colombino”, con el hierro de El Vellosino. El tercio de banderillas lo protagonizó el diestro, dejando pares reunidos con lucimiento. De rodillas, en el centro del ruedo, se lo pasó por la espalda para seguir toreando en redondo. Por el pitón derecho, con temple, le fue robando los pases. Poco a poco le iba ligando, de uno en uno, con despaciosidad cerrando con el de pecho, tratando de llevarlo en redondo. El animal seguía el engaño y obedecía al cite del mexicano. Cambió al natural y logró una tanda reconocida en el tendido, pero no tardó en recuperar el pitón derecho, bajándole la mano enroscándose con el, dejando pases con cadencia y torería. Le siguió por bernadinas, sin la ayuda para después colocarlo en suerte y hundir el acero.

A porta gayola se fue Alejandro Fermín para recibir a “Zambombero” de Alcurrucén. El tercio de banderillas, tercio del que mejor ni hablar, quedó una banderilla atravesada en el lomo del animal, motivo por el que el diestro tuviera su tira y afloja tratando de sacarla durante la faena. Inició el último tercio sobre el pitón derecho, bajándole la mano a un animal que humillaba y colocaba la cara. Le dio tiempo y volvió a ese pitón, cerrando una tanda con ritmo, logrando sacar la banderilla que le dificultaba la lidia. De uno en uno lo iba llevando con despaciosidad. Por el izquierdo, le giraba la muñeca, dándole amplitud al pase, viéndose prendido sin aparentes consecuencias. Volvió al derecho y con la muleta arrastrando el albero siguió con el de Alcurrucén. Genuflexo quiso terminar su faena, pasándolo por ambos pitones. Lo cuadró y hundió el estoque trasero y tendido, teniendo que descabellar.

Cristian Pérez decidió irse a porta gayola para recibir a “Cigarro”, un saludo que siguió por chicuelinas muy ceñidas en los medios. En el tercio, genuflexo, lo fue probando sacándolo antes de ponerse a torearlo por el derecho, muy en línea con pases largos y un cambio de mano sobre la marcha. Continuó por el izquierdo, citándolo a base de mucha voz para meterle en el pase y lograr la tanda. Le dio tiempo y continuó al natural ligando los pases. Por el derecho, con algún que otro recurso de su tauromaquia y pases en redondo, siguió con su faena terminando por arrimarse para poner la emoción que le faltaba al animal. Cerró con desplante, tomó la espada, hizo su epílogo por bernadinas y pinchó.

En el tercio, guiándolo por abajo, paró Luis David a “Pianista”, con el hierro de Alcurrucén. Decidió iniciar la faena por ayudados, sacándolo a los medios para seguir sobre el pitón derecho. Con la muleta muy puesta fue tirando de el ligando los muletazos. Sin embargo, tuvo que darle tiempo antes de volver y retomar la faena. Con el pase de las flores buscó la continuidad, ligando los pases. En el toreo al natural, con mucha suavidad le fue llevando de uno en uno, dejándosela puesta para volver al siguiente. El animal era algo parado pero con fijeza y obediencia, pues atendía al cite de Adame. Logró enroscárselo, alcanzando a calar en los tendidos. Sin alargar la faena fue a por el estoque y tras una serie de naturales con sabor lo colocó en suerte y hundió una estocada defectuosa que le obligó a descabellar.

Con dos largas cambiadas recibió Alejandro Fermín a “Aguilillo” de El Vellosino. Rodilla en tierra lo fue pasando por ambos pitones, probándolo y sacándolo del tercio, ganándole terreno. Con un molinete en los medios se puso a torear por el pitón derecho, siguió atalonado en la arena, bajándole la mano para llevarlo con un sutil giro de muñeca, envolviéndolo a su cintura, que acompañaba la embestida. Con un pase de las flores ligó la siguiente tanda para cerrarla con el de pecho. Al natural, dándole el pecho, tiró del uno en uno, pero rápidamente volvió al pitón derecho de un animal que respondía, aunque ya acusaba la faena. Por manoletinas muy ajustaditas cerró su faena. Le cuadró y a la segunda hundió el estoque tendido y caído pero efectivo.

Cristian Pérez saludó a “Doctor” con una larga cambiada en rodillas en la que casi se ve prendido. Inició la faena de muleta genuflexo, sacándolo del tercio. Le fue recetando muletazos, ligados, teniendo que llevarlo muy tapado para que le siguiera. El animal no terminaba de culminar los pases, quedándose a mitad de recorrido. Probó suerte al natural, tirando del animal con el ritmo del uno a uno. El animal iba a media altura no humillaba y Cristian no dejaba de buscar las opciones a un toro que llevaba consigo un peligro sordo. Lo intentó todo, derrochando raza y ganas. Cerró por bernadinas sin ayuda para después hundir el acero con aseo.

Ficha del festejo:

Cercedilla. Clasificatoria de la Copa Chenel. Toros de Alcurrucén (2°, 4° y 6°) y El Vellosino (1°,3° y 5°). Los animales dejaron un juego variado y con opciones, aunque con sus respectivos matices en la tela y obligando a buscar las teclas para construir la faena y darle transmisión. Luis David Adame, oreja y ovación tras aviso; Alejandro Fermín, silencio tras dos avisos y oreja; Cristian Pérez, vuelta al ruedo y oreja tras aviso.

 

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