GUARISMO DEL OCHO
La Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla ha celebrado una corrida de toros, la séptima de abono, en la que los diestros Alejandro Talavante, Roca Rey y Pablo Aguado se midieron a los ejemplares de la ganadería de Domingo Hernández. Los toros fueron parejos, con buena presencia, pero no dieron juego.
Alejandro Talavante en su primero lo intentó, pero encontró un animal que no pudo cuajar en su labor de muleta, no le dio opción lucimiento teniendo que ir a por el acero. En su segundo tuvo que abreviar, ya que el animal no le daba oportunidad para el lucimiento. Roca Rey con el segundo tuvo que hacer una brega inteligente ya que salió con mucha querencia, pero en la muleta logró templarlo llevándole con la franela en la cara, luciéndose en varias tandas. En el quinto, aunque el animal no ofrecía mucho, Roca Rey consiguió levantar una faena de muchas teclas, tesón y técnica, cortando una oreja. Pablo Aguado con el primero de su lote intentó llevarlo con mucha despaciosidad y torería pero no le ayudó para el lucimiento. En su segundo tuvo que hacer la faena en las distancias cortas, pero cuidándole le fue metiendo en su faena. Incluso lo prendió sin consecuencias, siendo reconocido con la vuelta al ruedo.
Alejandro Talavante saludó a «Terrateniente», el toro que abría la tarde y al que sacó por verónicas al tercio hasta rematarlo con una media. Empezó la faena de muleta probándolo por ambos pitones, para después definirse por el pitón derecho. Logró llevarlo de uno en uno, pero era un animal totalmente desentendido, así que intentó al natural pero no había opciones de lucimiento. Culminó con una estocada certera.
Roca Rey recibió a “Valiente», un toro que salió desentendido en el saludo capotero. Hizo muy difícil el tercio de varas por su mansedumbre, pero Aguado hizo un lucido quite. Empezó la faena a pies juntos, le dio tiempo al animal para después encelarle por el derecho. Le dio sitio y en la larga distancia lo citaba para envolvérselo, consiguiendo el toreo en redondo hasta culminar con el de pecho. Siguió por el derecho llevándole con la muleta en la cara de un toro de muchas teclas. Cambió al natural dándole tiempo para pasarlo de uno en uno, aunque haciendo difícil el lucimiento. A pesar de ello, el diestro conseguía llevarlo con mucha despaciosidad y así se lo reconocía el respetable. Lo colocó en suerte y lo mató.
Pablo Aguado saludó a “Cafetero», al que llevó con mucho temple y despaciosidad a los medios a base de verónicas que remató con una media. Talavante hizo un lucido quite, al que replicó Aguado con un variado quite. Comenzó con un molinete, pero tenía que llevarlo en corto. Comenzó mostrándolo por el izquierdo, con la muleta baja, intentando encelar aún animal que salía desentendido. Cambió al derecho con mucha despaciosidad y de uno en uno lograba muletazos de mucho peso. El animal se refugiaba en tablas, así que por más pudo añadir. Logró la estocada al segundo intento.
Alejandro Talavante recibió a «Pintor», con el que se marcaba el ecuador de la tarde. Lo sacó a los medios por ambos pitones en su saludo capotero. Empezó su faena de muleta por ayudados por alto, y poco a poco le fue sacando a los medios por el derecho. Sin embargo, no tardó en mostrarlo por el izquierdo, dándole tiempo para después llevarlo de uno en uno. No lograba ligar las tandas, a pesar de que lo intentó por ambos pitones, pero el animal se rajó no había contenido en sus embestidas. Metió media estocada, pero tuvo que descabellar.
Roca Rey saludó a “Veronés», llevándolo a los medios con un ramillete de verónicas que remató con una media. Aguado hizo un lucido quite por delantales. En la muleta, genuflexo, le probó por ambos pitones y por el derecho le robó pases de peso con tesón y despaciosidad. Al natural el animal tenía la embestida muy brusca, por lo que tenía que darle tiempo y obligándole, consiguió una tanda de mucho peso. Retomó el derecho con la muleta en la cara del animal, dándole pases en redondo. Alternó pitones dando tiempo al animal. A base de entrega logró la ligazón, arrancando los aplausos del público. Culminó por el derecho, con voz y mando. Mató de una estocada certera.
Pablo Aguado «Embajador» era el último de la tarde lo sacó por verónicas a los medios en su saludo capotero. Alcanzó la faena de muleta probándolo por ambos pitones, por el derecho ante un animal sin entrega le daba tiempo dándole los pases de uno en uno lo llevaba con la muleta baja pero el animal deslucía la faena, seguía por la derecha provocando al toro haciendo un molinete, al natural con mucha despaciosidad o llevaba pero en un arreón lo prendió sin consecuencias, por el derecho lo llevaba, cuidándole le fue metiendo en su faena robándole meritorios pases arrancando los aplausos del público, termino por el derecho con mucho temple y torería, cayó de una certera estocada.
Ficha del festejo:
La Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Sevilla. Toros de Domingo Hernández para Alejandro Talavante, silencio y silencio; Roca Rey, silencio y oreja; Pablo Aguado, silencio y vuelta al ruedo tras dos avisos.