PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ/FOTOS EMILIO MÉNDEZ
La Plaza de Toros de El Puerto ha celebrado la segunda corrida de toros y tercer festejo de su Feria Taurina, en la que los diestros Morante de la Puebla, Andrés Roca Rey y Pablo Aguado se midieron a los ejemplares de la ganadería de Núñez del Cuvillo. Morante de la Puebla cuaja su faena al ralentí ante el primero de la tarde, un toro que no fue fácil en su salida, pero con el que deleitó por ambos pitones. Morante de la Puebla volvió a hacer historia con una faena que resultó ser una auténtica obra de arte escrito con letras de oro, con muletazos que pararon el tiempo, abandonándose pero consciente de la exigencia de aquel cuarto que no era fácil. Roca Rey se encontró a un segundo de teclas, que se tragaba los pases de dos en dos, por lo que dificultó la ligazón. A pesar de ello, desarrolló una faena de alto voltaje, mano baja y distancias cortas. Pablo Aguado cuajó una faena breve pero de intensidad y calidad ante el tercero de la tarde, un toro de gran calidad con el que se vació a base de toreo sevillano.
Morante de la Puebla saluda una merecida ovación ante el primero
Morante de la Puebla saludó al primero de la tarde con algunos capotazos, sin poder estirarse con el. Comenzó su faena de muleta doblándose con el, obligándolo por abajo, sacándolo del tercio con torería y despaciosidad. Siguió por el pitón izquierdo, acariciando a un toro al que cuidó al milímetro, metiéndolo en una meritoria faena en la que el animal no era fácil. Cambió al derecho, haciendo las delicias de unos aficionados entregados a su labor. Desarrolló una faena de suavidad y temple en la que le cuajó muletazos de calidad y alto voltaje por ambos lados. Metió el acero con acierto.

Roca Rey corta una oreja al segundo de la tarde
Roca Rey se estiró con el segundo de la tarde a base de verónicas con las que le fue sacando y ganando terreno hasta llevárselo a los medios, donde lo remató con torería. Se echó el capote a la espalda y desde los medios realizó un quite de infarto, muy ceñido por gaoneras. Comenzó la faena de muleta tras un gran tercio de banderillas en el que Viruta saludo una merecida ovación. Después brindó a Morante de la Puebla y comenzó su labor a pies juntos más allá del tercio, para después realizar un cambiado por la espalda. Después de aquel inicio de alto voltaje, siguió desde los medios sobre el pitón derecho. Tuvo que volver a cambiar los terrenos, tirando del animal y moviéndolo para seguir en una serie en la que el animal se los tragaba de dos en dos. Se encajó y se la dejó puesta en la cara tratando de sujetarlo en el engaño, a pesar de que salía suelto. Cambió al natural teniendo que insistirle con la ayuda para marcarle el trazo. Alternó pitones, tiró la ayuda y culminó metido en tablas toreando en redondo. Mató con acierto al primer intento.

Pablo Aguado corta las dos orejas al tercero de la tarde tras una gran faena
Pablo Aguado se estiró por verónicas ante el tercero de la tarde, sacándolo de tablas para rematarlo en el tercio. Aguado protagonizó el tercio de banderillas, gustando y gustándose. Tras pases de acierto y calado. Comenzó su faena de muleta en el estribo, sin probaturas, pasándolo por ambos pitones para después seguir abandonándose mientras le ganaba terreno. Se decidió por el pitón derecho para continuar, toreando con cadencia y despaciosidad, exprimiendo la extraordinaria calidad de aquel toro de Núñez del Cuvillo al que cuajó a base de torería sevillana. Dejó su sello y su personalidad en aquella labor que caló en los tendidos con mucha fuerza. Detuvo el tiempo hasta culminó rodilla en tierra y una estocada certera y entera, después de la cual siguió toreando.

Morante de la Puebla corta una oreja al cuarto
Morante de la Puebla salió inspirado ante el cuarto, al que saludó con torería y variedad, con un farol de pie para después estirarse por verónicas. Comenzó su labor de muleta a pies juntos, envolviéndoselo sobre el pitón derecho en el tercio. Se lo llevó a los medios para después seguir sobre el derecho, corriéndole la mano con gusto, dejándosela muy puesta para encontrar ligazón y transmisión. Cambió al pitón izquierdo y se tocó el momento álgido de la faena y de la tarde con unas series en las que le bajó la mano e hizo que el tiempo se detuviera en otra faena histórica que no fue nada fácil. El toro no le permitía relajarse ni un solo segundo, la exigencia fue máxima. Una obra de arte escrita en oro y que culminó con todo un estocadón.
Ficha del festejo:
La Plaza de Toros de El Puerto ha celebrado la segunda corrida de toros y tercer festejo de su Feria Taurina. Toros de Núñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, ovación y oreja; Andrés Roca Rey, oreja; Pablo Aguado, dos orejas