miércoles, 22 de abril de 2026

David de Miranda se consagra con un gran «Secretario» y abre la Puerta del Príncipe en Sevilla

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GUARISMO DEL OCHO

La Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla ha celebrado una corrida de toros, la duodécima de abono, en la que los diestros Diego Urdiales, Emilio de Justo y David de Miranda se midieron a los ejemplares de la ganadería de El Parralejo. Los animales fueron serios, cuajados. Destacó el tercero, de nombre «Secretario» que fue premiado con la vuelta al ruedo. Diego Urdiales, en su primero tuvo que desarrollar una faena de mano baja para llevarlo tapado, tratando de conseguir el lucimiento. Con el cuarto logró cuajar una faena de mucho peso a un animal que obedecía a la muleta, pudiendo robarle pases de peso. Sin embargo, la petición fue desatendida por la presidenta. Emilio de Justo en el segundo de la tarde hizo una faena con mucho temple y torería ante un animal muy serio pero ligo tandas de mucho peso. Con el quinto de la tarde desarrolló unas tandas variadas por ambos pitones, luciéndose ante un animal que se vino a menos. David de Miranda con el tercero de la tarde encontró un animal que le permitió el lucimiento con la muleta, llevando al animal a los medios, donde lo sometió con la derecha y dando naturales de mucho peso levantando los «olé» del respetable, cortando las dos orejas.Con el sexto de la tarde desarrollo muletazos de mucho peso, supo llevarlo encelado en la muleta consiguiendo su lucimiento y le cortó una oreja.

Diego Urdiales abría la tarde con «Chismoso», al que sacó con un ramilletes de verónicas rematando con una media. Hizo su quite Emilio por chicuelinas bajas muy ajustadas. Se alcanzó la faena de muleta y le probó por bajo por ambos pitones, sacándole a los medios. Sobre el pitón derecho le dio meritorios pases, llevándole muy tapadito, rematando la serie con el de pecho. Seguía por el derecho, templándole, dándole pases en redondo. Cambió al natural y dándole tiempo con la muleta en la cara conseguía la ligazón y el lucimiento. Le bajó la mano, pasándolo de uno en uno y dándole tiempo. Aprovechó la inercia y ligó los pases dejando una lucida tanda. Sin embargo, empanó su labor con el acero.

Emilio de Justo recibió a «Tonelero», que era el segundo que lo recibía con unas lucidas verónicas que remató con una media. Lo llevó al caballo por delantales, le probó por chicuelinas por bajo e hizo su quite por gaoneras David. Antonio Chacón se desmonteró por su actuación en banderillas. Se alcanzó la faena de muleta y sin probaturas lo sacó a los medios. Le daba sitio y lo citaba en la larga distancia para aprovechar la inercia y ligar los pases dejando una lucida y aplaudida tanda en redondo que culminó con el de pecho. Con la mano derecha lo llevaba humillado y totalmente metido en el engaño. Cambió al natural, adelantándole el engaño a la cara y tirar de su embestida muy despacio, manteniéndolo siempre en el engaño. Culminó a pies juntos dando tandas de mucho peso al natural. Cayó de una estocada certera.

David de Miranda recibió a «Secretario» por delantales, sacándole a los medios hasta rematarlo con una media. Brindó al público, le probó rodilla en tierra mientras lo pasaba por ambos pitones y le cambió los terrenos. Con la mano derecha, llevando la muleta pegada en la cara del animal se lució en una tanda que remataba con el de pecho. En los medios y con naturales llevándolo con la muleta baja ligaba tandas en redondo con mucha torería. Insistió al natural, llevándolo, dándole protagonismo al animal como así se lo reconocía el respetable. Aprovechó la inercia y ligó los pases dejando una lucida y aplaudida tanda en redondo. Culminó con un toreo vertical por el pitón derecho. Le colocó y lo mató de una fulminante estocada.

Diego Urdiales saludó a «Azabache» , que marcaba el ecuador del festejo, recibiéndolo por verónicas, rematando con una media. Brindó al respetable, le probó rodilla en tierra, mientras le ganaba terreno para después sacarle a dos manos a los medios. Se definió por la mano derecha, ligando los pases en redondo y rematando con el de pecho. En el toreo al natural le bajaba la mano para ligar las tandas con mucha torería. Retomó el pitón derecho y dándole sus tiempos al animal se lucía con una tanda en redondo arrancando los aplausos del tendido. Lo llevó con sabor y mucha torería, culminando con unos ayudados por bajo por el pitón derecho. Le colocó en suerte y lo mató.

Emilio de Justo saludó a «Anhelomio», el quinto de la tarde, al que recibía por verónicas. Se alcanzó la faena de muleta, brindó al respetable y genuflexo lo sacó a los medios. Continuó sobre el pitón derecho luciéndose con pases largos y de cierta profundidad. Le dio tiempo y continuó ligados los pases ante un animal de muchas teclas. Cambió al pitón izquierdo, teniendo que llevarlo en corto y bajándole la muleta para pasarlo de uno en uno. Recuperó el pitón derecho de un animal que ya estaba rajado, por lo que no conseguía transmitir al público. De una estocada certera mató el animal.

David de Miranda saludó a «Corralero», al que el diestro recibió a pies juntos, luciéndose por delantales. Se le vino recto y le dio un golpe sin consecuencias. Se alcanzó la faena de muleta y la comenzó por estatuarios muy ceñidos terminando con el de pecho. Lo citó en largo con mucho temple por el derecho, bajándole la mano con pases en redondo. Se lo volvió a llevar a los medios y a con un toreo al natural ligó tandas con mucha torería. Cambió al derecho, perdiéndole pasos para aprovechar la inercia para envolvérselo, llevándolo de uno en uno con temple. Con pases largos en redondo seguía con la tanda por el derecho, encelándole para conseguir los aplausos del respetable. Cayó de una fulminante estocada.

Ficha del festejo:

Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Sevilla. Toros de El Parralejo para Diego Urdiales, silencio tras aviso y ovación tras aviso; Emilio de Justo, ovación y palmas; David de Miranda, dos orejas y oreja con petición de la segunda.

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